
En un auto automático, el pedal del freno está a la izquierda del acelerador, y ambos se operan únicamente con el pie derecho, una disposición que reduce el riesgo de confusión en emergencias. Según un estudio de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) de 2024, aproximadamente el 2% de los choques urbanos en México están relacionados con pisar el pedal equivocado, y la mayoría ocurre en conductores que intentan usar el pie izquierdo para frenar. Con base en datos de PROFECO sobre costos de reparación en la CDMX, un choque por alcance trasero cuesta en promedio $18,000 MXN. Si consideramos un conductor que recorre 20,000 km al año en el Periférico y el Circuito Interior, con una probabilidad de error del 0.5% por cada 10,000 km, el costo esperado anual es de $18 MXN, pero el riesgo real es mucho mayor en situaciones de alto tráfico. La ergonomía del pedalier obliga a apoyar el talón en el piso y girar el pie para cambiar de pedal, lo que da estabilidad y evita que el pie quede suspendido. En México, donde hay topes frecuentes y calles con baches, mantener el pie izquierdo firme en el reposapiés es clave para no perder el equilibrio.

Yo manejo un Versa automático en la CDMX y al principio me costó no usar el pie izquierdo. Pero después de un par de semanas en el tráfico de Insurgentes, entendí que con el pie derecho controlas ambos pedales sin esfuerzo. Nunca he tenido un susto porque siempre mantengo el talón fijo. Es cuestión de práctica, no de diseño raro.

Soy taxista con un Corolla automático en Guadalajara, y he visto a varios compañeros que, por venir del estándar, frenan con el pie izquierdo. En los topes de la ciudad, eso es peligroso porque el pie derecho se queda flotando sobre el acelerador. La recomendación es simple: pie derecho para todo, y el izquierdo descansa. En ocho años y 150,000 km, jamás he confundido los pedales.

En el taller, cada mes llegan al menos dos autos automáticos con daños en la transmisión o el parachoques por pisar el acelerador en vez del freno. Casi siempre son conductores que usan el pie izquierdo para frenar. El diseño de los pedales no está hecho para eso. Mi consejo: respeta la posición y entrena el pie derecho.

En carretera, como en la Autopista México-Querétaro, la posición del freno y acelerador en automático es muy cómoda. Pero en subidas largas hacia el Estado de México, hay que dosificar el freno con el pie derecho. Una vez, en una bajada de la Sierra de las Cruces, un amigo pisó el acelerador por error al ir con el pie izquierdo levantado. Por eso, siempre digo: un solo pie, todo el control.


