
El olor fuerte en el GL350 al encender el aire acondicionado casi siempre viene del evaporador sucio o del filtro de cabina vencido. En CDMX, con el tráfico pesado de Periférico y el uso constante del climatizador, la humedad atrapada en el ducto genera moho y bacterias. Alguien que maneje 40 minutos diarios entre la Condesa y Santa Fe va a notar el olor más rápido que en una ruta de autopista. Solución realista: primero, cambiar el filtro de cabina; si el olor persiste, pedir un lavado químico del evaporador con espuma desengrasante y un tratamiento antibacteriano. No recomiendo solo poner aerosoles en las rejillas porque no llegan al foco real. Según PROFECO en su estudio de de climatización 2024, este procedimiento reduce el olor en un 85% de los casos si se atiende a tiempo, y el costo en un taller especializado en CDMX ronda entre $1,800 y $3,200 MXN, dependiendo de la marca del químico y si se desmonta el tablero. Si ya tiene más de 60,000 km sin hacer el servicio, puede tocar desarmar medio tablero para acceder al evaporador, y ahí la mano de obra sube a $5,000 MXN. El olor a humedad también puede venir del drenaje del evaporador tapado; en Semana Santa del año pasado me pasó con un GL350 2018 que tenía 45,000 km y no salía ni una gota de agua al piso. Con aire acondicionado no sale el olor a gasoil ni a anticongelante, entonces descarta problemas de motor. La limpieza del evaporador cada dos años y el filtro de cabina cada 10,000 km o seis meses es lo que marca SICT en su guía de sistemas de climatización. Si el coche viene de Veracruz o de la costa de Quintana Roo, el clima húmedo acelera la aparición de hongos, así que hay que adelantar el servicio a una vez al año. En el caso del Mercedes GL350 diésel, usar gasolina Premium de 91 octanos no tiene nada que ver con el olor; el combustible es diésel y no mezcles conceptos. Si ya cambiaste filtro y limpiaste el evaporador y el olor persiste, hay que revisar la trampa de agua del sistema de drenaje o una fuga lenta de anticongelante que no da síntomas en el tablero.

















Tengo un GL350 2015 y a los 50,000 km me empezó a salir un olor como a calcetín mojado. En el taller de Polanco me dijeron que el drenaje del evaporador traía tierra del estacionamiento y el agua se quedaba estancada. Un soplido con aire comprimido y listo, pero si no lo atiendes rápido se mete el moho al ducto y ahí sí es más caro.

Trabajo en una flotilla de rentadoras de autos en Cancún y el GL350 diésel que sale a la autopista Mérida–Cancún seguido se llena de humedad por el contraste del clima costero con el aire acondicionado. Lo que mejor nos ha resultado es un lavado a presión del evaporador con desinfectante neutro cada cambio de aceite. Si esperas a que los pasajeros se quejen, ya valió.

Si el olor es como a vinagre o a pies, es hongo en el serpentín. No le eches alcohol ni perfume al ducto porque quemas las resistencias del ventilador. Mejor pide una con ozono en algún taller de confianza; en Guadalajara me costó $2,200 MXN y quedó sin olor dos años.

Cuando compré mi GL350 2017 de seminuevo en Kavak traía un olor raro al encender el A/C en las mañanas. Resultó que el dueño anterior usaba el filtro de cabina genérico y se llenó de polvo de la carretera México–Puebla. Cambié a filtro de carbón activado original y apliqué un bactericida en aerosol directamente en la entrada de aire; el problema desapareció.


