
Sí, es posible dormir en un coche con el motor apagado, pero hacerlo de forma segura requiere entender bien los riesgos reales en México. Lo primero: con el motor apagado no hay riesgo de intoxicación por monóxido de carbono, porque el sistema de escape no genera gases. Sin embargo, el principal peligro es la acumulación de dióxido de carbono (CO₂) por tu propia respiración. En un vehículo cerrado, una persona exhala aproximadamente 0.5 litros de CO₂ por minuto. En un espacio de unos 3 m³ (el interior de un sedán promedio como un Versa o un Chevrolet Onix), la concentración de CO₂ puede superar 4,000 ppm en menos de 2 horas, lo que causa somnolencia, dolor de cabeza y, en casos extremos, pérdida de conciencia. La SICT recomienda en sus guías de viaje para carreteras federales no permanecer más de 30 minutos en un vehículo completamente sellado si se va a descansar. Además, el PROFECO en su estudio “Seguridad en el automóvil” (2023) advierte que en ciudades como la CDMX, con una altitud de 2,240 metros, el oxígeno disponible es menor, lo que agrava los efectos de la mala ventilación.
| Factor | Valor típico en un sedán cerrado |
|---|---|
| Volumen interior promedio | 3.0 m³ |
| CO₂ exhalado por persona/min | 0.5 litros |
| Tiempo para alcanzar 4,000 ppm | ~90 minutos |
| Síntomas a 4,000 ppm | Dolor de cabeza, fatiga |
Un cálculo útil: si duermes 6 horas en un coche cerrado sin ventilación, exhalarás 180 litros de CO₂, lo que eleva la concentración a más de 60,000 ppm en 3 m³, nivel letal. Por eso, la regla de oro es bajar una ventanilla al menos 2 cm y usar una malla mosquitera si es necesario. Estaciona en un lugar autorizado por la Guardia Nacional en carreteras, o en lotes vigilados en zonas urbanas.

Como conductor de un NP300 que hago la ruta Monterrey–Saltillo, he dormido varias veces en la cabina con el motor apagado. Lo que aprendí: si no bajas aunque sea un dedo la ventana, amaneces con dolor de cabeza. En el norte hace calor de día, pero de noche baja rápido, así que llevo un cobertor y una malla para que no entren mosquitos. La ventilación es lo primero, no importa si hace frío. En la caseta de la autopista hay agentes que te dejan dormir en el área de descanso, solo te piden que no dejes el motor encendido.

Cuando salgo a acampar en la Sierra de Puebla con mi Hilux, a veces duermo en la caja con una lona. La clave es dejar dos ventanas abiertas unos 5 cm y poner una mosquitera. El motor apagado, obvio. A 2,500 metros de altura el frío es fuerte, pero prefiero eso a ahogarme. En una ocasión me quedé sin batería por dejar la luz interior prendida toda la noche, así que ahora llevo una lámpara de pilas. Ojo: si estacionas en una pendiente, pon el freno de mano y las llantas giradas hacia el lado.

En CDMX, después de un concierto en el Estadio Azteca, he dormido en el coche en el estacionamiento del Periférico. Bajo la ventana 3 cm, cierro las cortinas delanteras y me echo atrás. No es súper cómodo, pero con el asiento reclinado de un Versa se pasa la noche. Lo más importante es elegir un lugar con vigilancia, porque en la calle te pueden robar. También revisa que el aire no se vicie; si sientes sueño pesado, ventila más.

En el lote seminuevos donde trabajo, veo muchos clientes que preguntan si pueden dormir en el auto antes de comprarlo. Mi recomendación: nunca lo hagas con el motor encendido, aunque sea para usar el aire acondicionado. Si es motor


