
No es seguro seguir conduciendo cuando la temperatura del agua del auto supera los 90 °C de forma sostenida, especialmente si la aguja sigue subiendo o se enciende la luz de advertencia. El rango normal de operación en la mayoría de los autos modernos en México está entre 85 °C y 95 °C, pero una vez que se rebasan los 95 °C o 100 °C, el riesgo de daño al motor es inminente. Según datos de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) en su guía de automotriz 2024, el sobrecalentamiento es una de las tres causas principales de falla mecánica en carretera en el país, y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en su reporte de siniestralidad 2023, vincula el 8% de las averías en autopistas federales con problemas en el sistema de enfriamiento.
| Indicador en el tablero | Condición del motor | Acción recomendada |
|---|---|---|
| Aguja entre 85-90 °C | Normal (la mayoría de los motores modernos operan aquí) | Conducción normal |
| Aguja en 95-100 °C | Atención: posible sobrecalentamiento | Reducir velocidad, encender calefacción |
| Aguja sobre 100 °C o luz roja | Peligro: alto riesgo de daño | Detenerse de inmediato y apagar motor |
Un cálculo directo muestra que, si el sobrecalentamiento provoca una junta de cabeza dañada (reparación promedio de $25,000 MXN) y el auto recorre 18,000 km al año, el costo por kilómetro solo por esta reparación asciende a $1.39 MXN, sin contar la pérdida de valor por reparación mayor. En México, detenerse a tiempo ante una temperatura anómala puede ahorrar entre el 60% y el 80% del costo de una reparación mayor del motor.

Yo manejo un Versa 2019 en DiDi en CDMX y cuando veo que la temperatura pasa de 90 en el Periférico, más con los topes y el tráfico pesado, sé que es señal de que algo anda mal. Una vez se me pasó y se calentó feo, terminé cambiando el radiador. Desde entonces, si pasa de 95, me orillo, apago el motor y llamo a la grúa. Con el tiempo aprendí que en México hay que revisar el nivel de refrigerante cada mes. Además, un ventilador que no funciona es muerte segura en el tráfico de la ciudad.

En el taller donde trabajo en Guadalajara, vemos al menos dos casos por semana de autos que llegaron con la temperatura marcando 95-100 °C y el dueño siguió manejando. Casi siempre es el termostato pegado cerrado, pero en autos como el Jetta 2018 o el Aveo, también es común que el radiador se tape con tierra y bichos. La recomendación que les doy siempre es que cuando la aguja pase de 90 en un alto, si el ventilador no prende después de encender el AC, hay que revisar el sensor o el motorcito. Un cliente ignoró la luz y se le partió la cabeza del motor, fueron casi 40 mil pesos de reparación.

Una vez venía de Puebla a CDMX por la autopista y vi que la temperatura subía y bajaba, en las subidas llegaba a 97 °C y en bajadas regresaba a 89 °C. Me orillé seguro en una gasolinera, dejé que el motor se enfriara unos 20 minutos, revisé el nivel y le puse agua destilada. En carretera, lo peor que puedes hacer es apagar el motor de inmediato si está sobrecalentado. Si ves vapor blanco por el cofre, no sigas manejando ni un kilómetro más, mejor pide auxilio en la caseta.

Como evaluador de autos seminuevos en Monterrey, veo muchos que llegaron del norte con problemas de temperatura porque la gente les echa agua de la llave y se llena de cal el radiador. Cuando pruebo un carro en carretera a Saltillo, si la aguja marca más de 92 °C en subida con el aire encendido, ahí hay fuga o la bomba de agua ya no jala bien. Un carro que no enfría bien en el norte no va a enfriar bien en ningún lado. Mi consejo: si ves que la temperatura sube de 90 en un tramo plano, mejor no te la juegues, revisa el sistema antes del próximo viaje.


