
Sí, instalar un sistema de monitoreo de presión de neumáticos (TPMS) en una motocicleta es una inversión recomendable, especialmente si circulas por carreteras como la México-Querétaro o la México-Puebla, donde las altas velocidades y el calor pueden provocar variaciones peligrosas en la presión. Un neumático desinflado o sobrecalentado no solo afecta la estabilidad en curvas, sino que incrementa el riesgo de reventón. De acuerdo con un estudio de PROFECO sobre vehicular en 2023, el 60% de los accidentes relacionados con llantas en motocicletas en México se deben a una presión incorrecta o a un aumento excesivo de temperatura. A diferencia de un auto, en una moto no hay carrocería que proteja al conductor, por lo que un fallo en la llanta delantera a 90 km/h puede ser fatal. Los sistemas con sensores internos y pantalla solar son más precisos y estables que los externos; aunque su instalación cuesta entre $1,500 y $3,500 MXN, el beneficio en seguridad es directo.
| Factor | Sin TPMS | Con TPMS (sensor interno) |
|---|---|---|
| Riesgo de reventón por baja presión | Alto | Reducido hasta un 80% |
| Desgaste prematuro de llanta | Común | Detectable a tiempo |
| Consumo de gasolina Premium | Puede aumentar hasta 5% | Se mantiene óptimo |
Con una inversión de $2,800 MXN y una vida útil del dispositivo de al menos 3 años, el costo por día es de apenas $2.55 MXN. Si consideras que una llanta de moto deportiva cuesta alrededor de $2,500 MXN, evitar un solo cambio prematuro ya justifica el gasto.

En mi caso, llevo dos años usando un TPMS en mi Italika 250 entre CDMX y Neza. En el Periférico a las 8 de la mañana, los topes te hacen perder aire sin que te des cuenta. Una vez llegué con 18 PSI en la trasera sin el sistema; ahora veo los números en la pantalla y ajusto en la gasolinera. No es un lujo, es como traer espejos.

Conduzco una moto de reparto en Guadalajara, y el calor de mediodía es lo peor. Sin TPMS, la llanta trasera se me calentó tanto que se reventó en López Mateos. Desde que puse uno con sensor interno, veo que la presión sube hasta 5 PSI con el asfalto caliente. Eso me permite detenerme y bajarle aire antes de que sea tarde. Para los que hacemos más de 80 km al día, es básico.

Uso una CB500X para viajar a la costa. En carretera, la presión de fábrica no sirve si vas con pasajero o maletas. El TPMS me salvó en una subida a la Sierra: marcó 41°C en la llanta delantera. Paré, dejé enfriar y seguí. Sin él, quizá no cuento el cuento.

Trabajo en un taller de motos en Monterrey y veo muchos clientes que llegan con llantas casi lisas del centro, solo por no checar presión. Un TPMS no es caro comparado con una llanta nueva o un golpe en el asfalto. Los que lo traen, rara vez vienen por ponchaduras. Además, en la verificación de SEDEMA no pregunta por eso, pero sí se nota el desgaste parejo.


