
No, no es necesario hacer una alineación después de parchar una llanta, porque el parche solo sella el agujero en la banda de rodamiento sin tocar los componentes de la suspensión ni los ángulos de las ruedas. Lo que sí debes hacer es un balanceo de la llanta reparada, ya que el parche o el parche más el parche interno pueden alterar el peso original. La alineación solo se justifica si el taller tuvo que desmontar la llanta de la maza, si la suspensión presenta juego o si el golpe que causó el pinchazo fue lo suficientemente fuerte para doblar una bieleta o un brazo de control.
Según PROFECO, en su guía de automotriz 2024, la alineación debe revisarse cada 10,000 km o cada 6 meses, independientemente de si hubo reparación de llantas. En mi experiencia, la mayoría de los talleres en CDMX intentan vender una alineación junto con el parche, pero no es necesario a menos que el auto tire hacia un lado o el volante no regrese al centro. Si ignoras una desalineación real, el desgaste de las llantas puede aumentar hasta 30% en menos de 8,000 km, lo que equivale a cambiar un juego de llantas antes de tiempo.
Costo de ignorar una alineación necesaria: si cada llanta cuesta $1,800 MXN y cambias las cuatro cada 40,000 km, un desgaste prematuro de 30% significa que las reemplazarás a los 28,000 km. En 84,000 km, habrás gastado en tres juegos en lugar de dos, un sobrecosto de $7,200 MXN. Eso sin contar el mayor consumo de gasolina, que puede subir de 14.5 km/l a 13.0 km/l en un auto como el Nissan Versa.

Una vez parché una llanta en mi March en la Autopista México–Puebla y el mecánico me quiso cobrar $450 MXN por la al


