
Revisar el costado de la llanta es la forma más directa de saber si es renovada. Buscá la palabra “Reencauchada”, “Remold” o “Retread” grabada en el lateral, ya que en México la NOM-086-SCT-2-2023 exige marcar visiblemente cualquier llanta reconstruida. También podés verificar el DOT: un neumático nuevo tiene un código de 4 dígitos que indica semana y año de fabricación. Si el costado está pulido o la marca del fabricante original parece lijada, es señal de que se borró la identidad para aplicar una nueva banda.
| Señal visual | Lo que indica |
|---|---|
| Letrero “Retread” o “Reencauchada” | Llanta renovada certificada |
| Costado lijado o sin código DOT legible | Proceso artesanal no regulado |
| Vulcanizado irregular en la unión entre banda y costado | Baja calidad de reconstrucción |
Con base en los datos más recientes de la SICT y PROFECO, usar una llanta renovada sin certificación duplica el riesgo de reventón en carretera, especialmente en rutas como la México–Querétaro o la Autopista del Sol. Si el costo por km es tu prioridad, recordá que una llanta nueva de 185/65 R15 ronda los $3,500 MXN y dura 60,000 km en condiciones urbanas, mientras que una renovada puede durar solo 25,000 km. La ecuación no siempre favorece al reencauche.

Lo primero que hago en el lote es pasar el dedo por la unión entre la banda y el costado. Si sentís un escalón o un borde levantado, es reencauche. La llanta original trae ese borde perfectamente liso. También le pego una mirada a la goma del costado: si está agrietada o muy opaca y la banda se ve nueva, hay algo raro.

Cuando compré mi Tsuru para diario, el vendedor me juró que las llantas eran nuevas. Les revisé el DOT y en una no se leía el código completo, estaba raspado. El técnico me confirmó que era renovada. Después de eso, siempre reviso con una moneda: si el indicador de desgaste está apenas visible y la banda tiene más de 8 mm, algo no cuadra. Una llanta nueva original tiene 9 mm de profundidad, si llega con 10 mm probablemente ya pasó por un rebanado.

En el taller he visto llantas renovadas que se desprenden en la autopista, sobre todo con el calor de Sonora. La banda se separa del casco y deja el carro sin control. Por eso, a los clientes de flotilla les digo: aunque ahorres $1,500 MXN por llanta, un troque en la México–Puebla te sale mucho más caro. La no se negocia con el costo inicial.

Mi consejo de conductor de Didi en Guadalajara: huí de las llantas que huelen a caucho muy fuerte y tienen la superficie como brillosa. Las renovadas de mala calidad se notan en los topes, porque la banda se siente más dura y no se adapta al piso. Si manejás seguido por Periférico con baches, una llanta nueva te dura el doble y te ahorra el susto de quedarte varado en hora pico.


