
Instalar un segundo juego de baterías en un vehículo eléctrico es técnicamente posible, pero no recomendado para el usuario promedio en México, ya que implica modificar el sistema de alto voltaje, riesgos de incendio y pérdida de garantía; además, ningún taller autorizado por una armadora como , Chevrolet o Volkswagen lo realiza. Según datos de PROFECO (2023) y la SICT, las modificaciones no certificadas en sistemas eléctricos de alta tensión pueden invalidar el seguro y exponer al conductor a multas viales si el vehículo no cumple con la NOM-EM-001-SCT-2-2021 sobre seguridad en vehículos eléctricos. Un cálculo realista muestra que agregar un segundo paquete de baterías de 40 kWh (como el de un Nissan Leaf) cuesta alrededor de $180,000 MXN más instalación, y el peso extra de ~300 kg reduce la eficiencia en un 12-15%, haciendo que el costo por kilómetro adicional sea de aproximadamente $3.50 MXN solo en energía, sin contar mantenimiento. En la práctica, con 20,000 km anuales, la inversión se recuperaría en más de 5 años solo si la autonomía extra se usa a diario, lo cual es poco común en trayectos urbanos como el Periférico o el Circuito Interior. Las alternativas más seguras son usar un vehículo eléctrico con mayor autonomía de fábrica o instalar un cargador rápido en casa, opción que sí recomiendan tanto PROFECO como la SICT.

Yo tengo un Leaf 2022 y pensé en ponerle una batería extra para llevar a mi familia a la playa en Semana Santa. El mecánico de la agencia me dijo que ni lo intentara, porque el sistema de refrigeración líquida no está diseñado para dos paquetes, y en el calor de Acapulco la batería se sobrecalienta. Mejor compré un cargador portátil de 7 kW y lo uso en casetas de cobro. Hasta ahora, con 180 km reales en CDMX, me basta.

Trabajo en un taller especializado en eléctricos en Guadalajara. He visto dos casos de clientes que quisieron duplicar baterías en un MG5 y un Bolt. En ambos, el BMS (sistema de gestión de batería) no reconoció el segundo banco, y el carro entró en modo de protección. Además, el peso extra rompió los soportes originales. La instalación les salió en más de $200,000 MXN y al final lo revertimos. No vale la pena, mejor comprar un auto con mayor autonomía de fábrica.

Si eres repartidor en DiDi eléctrico en Monterrey, olvídate de dos baterías. El espacio del maletero se pierde y la verificación vehicular en Nuevo León te puede reprobar por modificación no autorizada. Yo prefiero cargar media hora en un supermercado mientras como. Con 250 km reales en un Soul EV, cubro mi ruta diaria sin problemas.

En las carreteras de México, como la México-Querétaro, he visto a un par de mecánicos que ofrecen “kits de doble batería” para el Dolphin. Les compré uno y a los 3 meses el conector principal se quemó por sobrecarga. La Guardia Nacional me detuvo en una caseta y casi me quitan las placas porque el sistema no estaba certificado. Aprendí por las malas: mejor ahorrar para un auto con más autonomía.


