
Para identificar la transmisión de un auto en México, el método más rápido y confiable es revisar las calcomanías o emblemas en la carrocería. Las marcas como “FF” (motor delantero, tracción delantera), “FR” (motor delantero, tracción trasera) o “4WD” (tracción en las 4 ruedas) suelen estar en la parte trasera del vehículo o en las defensas. Si no hay etiquetas, puedes apoyarte en la disposición del motor: los autos con tracción delantera, como el Versa o el Chevrolet Onix, montan el motor de forma transversal, con el cigüeñal perpendicular al sentido de la marcha. Esto hace que el capó quede más corto y la bisagra de la puerta delantera esté muy cerca del paso de rueda. En cambio, los vehículos con tracción trasera, como la Toyota Hilux o el Ford Mustang, tienen un motor longitudinal, con el cigüeñal alineado con el eje del auto, lo que alarga el cofre y desplaza el habitáculo hacia atrás.
Según datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en su informe de parque vehicular 2024, más del 70% de los autos particulares en México son de tracción delantera, principalmente por su eficiencia de combustible y menor costo de fabricación. En la práctica, identificar la transmisión no solo es útil para saber qué tipo de auto conduces, sino que impacta directamente en el costo de mantenimiento y el comportamiento en carretera. Por ejemplo, un auto con tracción trasera como la NP300 suele requerir una revisión más frecuente del diferencial y las juntas homocinéticas, lo que puede sumar entre $2,000 y $4,000 MXN adicionales al año en servicio, dependiendo del taller y la zona.
| Sistema de transmisión | Característica clave en el motor |
|---|---|
| Tracción delantera (FF) | Motor transversal, capó corto |
| Tracción trasera (FR) | Motor longitudinal, capó largo |
| Tracción 4x4 (4WD) | Diferencial delantero y trasero visibles |
Con base en 20,000 km al año y un precio de gasolina Premium de $24 MXN por litro, un auto de tracción delantera que rinde 13 km/l te costará unos $36,923 MXN anuales en combustible, mientras que uno de tracción trasera con 10 km/l elevaría el gasto a $48,000 MXN. La diferencia de $11,077 MXN al año puede ser determinante para un conductor de DiDi o un repartidor que recorre largas distancias en el Periférico.

Cuando reviso un seminuevo, lo primero que hago es mirar si tiene un cardán visible debajo del auto. Si lo ves, seguro es tracción trasera o 4x4. En un 3 o un Kia K3, por ejemplo, no hay cardán, y el motor está atravesado. Eso me dice que es tracción delantera, ideal para la ciudad porque no gasta tanta gasolina.

Una vez me tocó revisar una camioneta en un lote de autos en Monterrey y el vendedor decía que era 4x4, pero al levantar el cofre vi que el motor estaba transversal. Eso no cuadra. Las 4x4 verdaderas, como la Hilux, traen el motor longitudinal y un diferencial delantero. Si no ves el diferencial adelante, no es 4x4, es solo tracción delantera con un emblema decorativo.

Para los que manejamos en carretera, la tracción trasera da más estabilidad en curvas rápidas, como en la autopista México-Querétaro. Pero en ciudad, con los topes y el tráfico de la CDMX, prefiero la delantera. Menos y más espacio para pasajeros.

Si andas buscando un auto para Uber o DiDi en Guadalajara, no te vayas por la tracción trasera. El calor y el uso constante del aire acondicionado hacen que el motor trabaje más, y con la tracción trasera el consumo de gasolina Regular se dispara. Mejor un Sentra o un Chevrolet Onix, que son delanteros y rinden más en el tráfico pesado.


