
Para plegar los espejos laterales de un Škoda Octavia en México, tienes tres métodos prácticos que funcionan sin importar si manejas en CDMX, Guadalajara o en carretera. El más rápido: mantén presionado el botón de bloqueo del control remoto durante 3 segundos; los espejos se doblan automáticamente y se despliegan al destrabar las puertas. También funciona presionando el botón de bloqueo una sola vez (sin mantenerlo), pero eso además sube los vidrios. El segundo método: gira la perilla del control de espejos a la posición de plegado (marcada con un icono de espejo doblado). Al girarla a cualquier otra posición, los espejos vuelven a su lugar. El tercero es útil al estacionarte en reversa: coloca la perilla en posición R (espejo derecho), mete reversa y el espejo se inclina automáticamente hacia abajo para ver la banqueta o los topes. Sale de reversa o gira la perilla a 0 para que regrese a su ángulo normal. Recuerda que en México, por las calles angostas y los estacionamientos apretados de centros comerciales como Plaza Satélite o Perisur, plegar los espejos reduce riesgos de golpes. Según PROFECO, el mal uso de espejos al estacionar es una de las causas comunes de daños en carrocería en zonas urbanas. Además, la SICT recomienda verificar que los espejos estén correctamente plegados antes de ingresar a lavados automáticos o túneles de lavado en carreteras de cuota.
Datos clave:
Tiempo de plegado: aproximadamente 2 segundos. No necesitas herramientas ni modificaciones. Si los espejos no se pliegan, revisa el fusible o que no haya hielo (en zonas altas como Toluca). Un cálculo simple: si evitas un solo golpe de espejo en un estacionamiento de la Roma-Condesa, el ahorro en taller ronda los $2,500 MXN promedio, según estimaciones de talleres de hojalatería en CDMX.

Yo uso el método del control remoto siempre que estaciono en la calle en la Colonia Del Valle. Le doy un toque al botón de bloquear –no lo sostengo– y en chinga se doblan los espejos y se suben los vidrios. Perfecto para cuando bajas del coche con prisa y no quieres dejar nada abierto. En mi Škoda Octavia 2023, ese truco nunca falla.

En el taller donde trabajo, lo que más vemos es gente que fuerza los espejos a mano porque no saben que hay una posición en la perilla. Si giras la perilla hasta el tope donde está el dibujito del espejo doblado, se pliegan solos. Si no lo hacen, revisa que no esté trabado por lodo o que el motorcito no haya fallado. Me ha pasado con clientes de Ecatepec que traen los espejos llenos de tierra de la calle.

Lo del espejo derecho que baja al meter reversa me salvó de pegarle a un tope gigante en un estacionamiento de Coyoacán. Pones la perilla en R, metes reversa y el espejo apunta al suelo. Al salir de reversa o girar a 0, vuelve solo. Eso sí, no sirve si traes la perilla en L o en calefacción.

En la autopista México-Querétaro, cuando entro a un lavado automático en San Juan del Río, siempre pongo la perilla en posición de plegado antes de pasar. Así los cepillos no me chingan los espejos. Lo aprendí a la mala: la primera vez se me quedó un espejo trabado por el jabón y tuve que llevarlo al concesionario. Desde entonces, no fallo.


