
Para distinguir el árbol de levas de admisión del de escape en un motor de combustión interna, el método más fiable es usar las marcas y referencias físicas del componente y del motor, ya que una confusión al armarlo puede causar daños graves en válvulas y pistones. Los fabricantes suelen estampar las letras "A" (admisión) y "E" (escape) en el propio metal del árbol, o bien "I" y "E" como estándar internacional. Si la pieza está desgastada o no tiene marcas visibles, se puede medir la altura del lóbulo con un calibrador vernier: el lóbulo de admisión suele ser ligeramente más alto y tiene un perfil más suave para permitir la entrada de la mezcla aire-combustible, mientras que el de escape es más bajo y con un flanco más pronunciado para evacuar los gases calientes. Otra pista útil es la posición del sensor de posición del árbol de levas (CMP), que generalmente va montado cerca del árbol de admisión, y en muchos motores de , como el del Versa o el Sentra, ese sensor está en la parte trasera o delantera del cabezal. De acuerdo con PROFECO y la NOM-050-SEMARNAT-2021, un error en la sincronización puede disparar las emisiones contaminantes y reducir el rendimiento hasta en un 15%. Por eso, si no estás seguro, lo más sensato es marcar ambos árboles durante el desmontaje o consultar el manual de taller específico, porque forzar una marcha incorrecta puede doblar válvulas o romper el pistón. En un motor de cuatro cilindros como el del Chevrolet Onix 1.4L, la diferencia de altura entre lóbulos puede ser de apenas 0.5 mm, pero es suficiente para que el motor falle. Con base en una revisión técnica, el costo de reparar una válvula doblada en un taller de la CDMX ronda los $8,000 MXN, sin incluir mano de obra, así que vale la pena tomarse cinco minutos para identificar correctamente cada árbol.
La diferencia en la altura del lóbulo es clave para la identificación. Marcar los árboles durante el desmontaje evita errores costosos. Un error en la instalación puede dañar válvulas y pistones de forma permanente.

Cuando reemplacé la cadena de distribución de mi Versa 2018 en un taller de la colonia Roma, el mecánico me dijo que lo más fácil era ver la letra "A" o "E" grabada en el costado del árbol. Pero si está borrosa, midió la altura del lóbulo con un calibrador y confirmó cuál iba en cada lado. Desde entonces, cada vez que desarmo un motor, saco foto de cómo viene colocado antes de tocarlo.

Llevo 12 años en el oficio y he armado más de 200 motores de Aveo, Jetta y Mazda 3. Lo que casi nadie te dice es que, aunque los árboles se vean idénticos, el de admisión suele tener un pequeño orificio o una muesca para el sensor de fase. También he visto motores donde traen un disco disparador de señales en la punta del árbol de admisión. Si alguna vez te quedas con la duda, no lo armes a ojo: mejor consulta el diagrama de sincronización del fabricante.

En tres lotes diferentes, al revisar un Sentra 2019 que llegó con falla de compresión, descubrí que el dueño anterior había intercambiado los árboles. El motor encendía pero sonaba metálico y no jalaba nada. La lección es que si ves que el motor viene desarmado y no hay marcas visibles, mejor mide la altura del lóbulo antes de comprar el auto.

Yo manejo un Aveo 2015 para DiDi en Guadalajara y, cuando le hice el servicio de distribución a los 90,000 km, el mecánico me explicó que el árbol de admisión tiene un lóbulo más alto para que entre más aire. Eso me ayudó a entender por qué, si se revuelven, el carro se ahoga en los altos y gasta más gasolina. Desde entonces, cada vez que compro un seminuevo, pido que revisen la sincronización.


