
Para ajustar los retrovisores del Polo, usa la perilla ubicada en el panel de la puerta del conductor: gírala a “L” para seleccionar el espejo izquierdo, a “R” para el derecho, a “0” para desactivar el ajuste y al símbolo cuadrado para activar la calefacción —muy útil en las mañanas húmedas de CDMX o cuando subes al auto después de una lluvia. El movimiento es en cuatro direcciones (arriba, abajo, izquierda, derecha) y se hace presionando ligeramente la perilla hacia el lado que quieras mover el espejo. Lo recomendado es ajustarlos antes de arrancar, con el conductor sentado en su posición normal; en el tráfico del Periférico o en los estacionamientos de centros comerciales, un retrovisor mal ajustado puede generarte un punto ciego peligroso. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), la correcta visibilidad lateral es parte de las revisiones de la verificación vehicular, aunque no se mide directamente. Por su parte, PROFECO sugiere en sus guías de conducción segura revisar los espejos cada vez que se toma el volante.
Si dedicas apenas 10 segundos cada día a ajustar los retrovisores de tu Polo, al año sumas unos 3,650 segundos, es decir, apenas una hora de tu tiempo que puede evitar un golpe lateral o una multa por circular con visibilidad reducida. En un modelo 2025, el sistema es idéntico al de generaciones anteriores, así que no importa si compraste uno seminuevo en Kavak o nuevo en la agencia.

















Uso un Polo 2023 para DiDi en Guadalajara y la perilla es muy sencilla, pero en el tráfico pesado a veces rozo el botón sin querer y se mueve el espejo izquierdo. Lo bueno es que la calefacción sirve bien en las lluvias de julio. El ajuste correcto reduce puntos ciegos al cambiar de carril sobre Av. López Mateos.

He revisado varios Polos en el taller de la colonia. El ajuste es el mismo en todas las versiones, aunque algunos dueños confunden el símbolo cuadrado con plegado eléctrico —no, es calefacción. En época de lluvias en el Edomex, ese calorcito evita que se empañen los espejos si usas el aire acondicionado. Siempre giro la perilla a “0” para que no se desajuste al subir y bajar pasajeros.

En Monterrey con el calorón casi nunca uso la calefacción, pero la perilla del Polo es firme, no se mueve sola. Sí, revisa que no esté en “R” o “L” cuando subas al carro, porque si la rozas, el espejo se va a la chingada. La calefacción es clave en temporada de lluvias, aunque acá casi no sirve.

En la autopista México–Querétaro, un retrovisor mal ajustado te puede costar un susto. Ajusta antes de salir: el izquierdo para ver el carril de baja, el derecho para el ángulo muerto del tráiler. El Polo lo hace fácil con la perilla. Verifica la posición cada semana, sobre todo si prestas el coche a otro conductor.


