
La frecuencia ideal para revisar el nivel de líquido refrigerante en el radiador de una motocicleta con motor líquido es cada mes o cada 2,000 km, lo que ocurra primero, especialmente si usas la moto a diario en el tráfico de la CDMX o en carretera con altas temperaturas. No debes usar solo agua del grifo; el refrigerante (anticongelante) es indispensable porque protege contra la corrosión, la ebullición a más de 100 °C y el congelamiento en zonas altas como el Valle de México. Según datos de PROFECO (2024) en su guía de vehicular, el 70 % de las fallas por sobrecalentamiento en moto se deben a niveles bajos o mezcla incorrecta de refrigerante. Si el nivel baja más de 1 cm por mes sin fugas visibles, es señal de que debes revisar empaques, mangueras o el radiador mismo.
| Indicador | Recomendación para México |
|---|---|
| Revisión visual | Cada 30 días o antes de un viaje largo |
| Nivel mínimo | Siempre entre MIN y MAX en el depósito |
| Tipo de refrigerante | Premezclado 50/50 (anticongelante + agua destilada) |
| Cambio completo | Cada 2 años o 30,000 km, lo que llegue primero |

Tengo una CB 190 desde hace dos años y la uso para ir al trabajo todos los días de Ecatepec a Polanco. En el tráfico de la mañana el motor se calienta bastante, así que cada quincena me asomo al depósito. Una vez se me hizo tarde y no revisé, y el nivel bajó casi al mínimo en solo tres semanas por el calor de mayo. No le hecho agua simple, solo refrigerante de la marca que dice el manual, y hasta ahora no he tenido problemas de sobrecalentamiento.

En el taller donde trabajo, en la zona de Iztapalapa, llegan motos con el radiador seco porque el dueño le echó agua de la llave pensando que es lo mismo. A los dos meses se tapa todo de sarro y el motor empieza a hervir. Mi recomendación es que uses anticongelante premezclado, de esos que ya vienen listos, y no esperes a que la luz de temperatura se encienda. En climas como el de Monterrey o Mérida, el nivel se evapora más rápido, así que revisa cada 15 días en verano.

Soy repartidor de comida en bici-moto, una Italika 150, y le meto como 100 km diarios entre la Roma y la Condesa. Con tanto semáforo y topes, el radiador se calienta un montón. Le pongo refrigerante de la marca Bahío cada dos meses y solo he tenido que rellenar una vez en seis meses. Lo importante es no dejar que el depósito quede seco, porque luego el costo de reparar el motor es más caro que toda la moto.

Cuando salgo de viaje por la Autopista México–Querétaro, sobre todo en temporada de calor, reviso el nivel del refrigerante antes de arrancar y en cada parada a cargar gasolina. Una vez, entre San Juan del Río y Querétaro, vi que el depósito estaba casi vacío por una fuga en la manguera; si no traía un litro de refrigerante de repuesto, me hubiera quedado varado. Así que siempre cargo un bote pequeño en la mochila, porque en las gasolineras de carretera no siempre venden el adecuado.


