
Lo más sano para tu motor es no esperar a que la temperatura alcance los 90 °C antes de arrancar. Con encender el auto y esperar apenas 30 segundos a que el aceite circule es suficiente para empezar a rodar suavemente. El punto clave está en mantener las revoluciones por debajo de 2,500-3,000 rpm durante los primeros 3 a 5 km, sin importar el clima o si estás en CDMX, Monterrey o Guadalajara. El termostato regula el flujo del refrigerante y permite que el motor alcance su rango óptimo (entre 80 y 90 °C) mientras conduces, lo que calienta más rápido el aceite, la transmisión y el convertidor catalítico. De acuerdo con PROFECO y la SICT, los datos más recientes disponibles hasta 2024 señalan que el 90% del desgaste del motor ocurre durante el arranque en frío, y que circular de inmediato a baja velocidad reduce el consumo de combustible hasta en 15% comparado con dejar el auto en ralentí 5 minutos.
Para darte una idea clara de lo que implica calentar el motor en frío, aquí tienes una comparación práctica:
| Método de calentamiento | Tiempo hasta 60 °C del refrigerante | Consumo de gasolina en los primeros 5 minutos | Desgaste estimado del motor |
|---|---|---|---|
| Ralentí estacionario (3-5 min) | 6 a 9 minutos | 0.15 a 0.25 litros de gasolina Regular 87 octanos | Mayor por acumulación de carbón y dilución de aceite |
| Conducción suave (sin pasar 2,500 rpm) | 3 a 5 minutos | 0.08 a 0.12 litros de gasolina Regular 87 octanos | Menor, el motor alcanza temperatura de trabajo más rápido |
Si haces el cálculo, con 20,000 km al año, cada arranque en frío que evites los 5 minutos de ralentí te ahorra aproximadamente 0.15 litros de gasolina. Multiplicado por 250 días laborales, hablamos de unos 37.5 litros al año, que a $24.50 MXN el litro son casi $919 MXN de ahorro solo en gasolina, sin contar el menor desgaste del motor. El costo operativo por kilómetro en esos primeros minutos de manejo suave se estima en $1.50 MXN, contra $3.20 MXN si dejas el auto en ralentí esos mismos 5 minutos.

En mi Versa 2024 lo que hago es prenderlo, ajustar el cinturón, conectar el Bluetooth, y al salir de la cochera ya voy rodando. Con manejar a 20-30 km/h por las calles del Estado de México, en unos 2 km ya tengo el termostato abierto y la temperatura en la mitad. Nunca le ha gustado esperar más de 30 segundos parado.

Soy taxista en Guadalajara con un Corolla híbrido, y ahí la lógica cambia un poco. El motor de gasolina se apaga en frío, así que arranca eléctricamente mientras saco el coche de la base. Una vez que piso el acelerador con algo de fuerza en el Periférico, el motor de combustión se enciende y el agua sube a los 85 °C en cosa de 2 kilómetros. Nunca dejo que el motor funcione en ralentí para calentarse, eso tira la eficiencia del híbrido.

Si tienes un carro con motor turbo, como un Taos, ni se te ocurra pisarle a fondo hasta que el aceite esté a temperatura. En carretera, después de una caseta en la Autopista México-Querétaro, manejo unos 5 minutos a 100 km/h en sexta para que el turbo se lubrique bien antes de cualquier rebase.

Lo que sí note con mi Onix 2023 en Monterrey es que con el calorón de 40 °C, el motor llega a temperatura normal en menos de 3 minutos manejando. En invierno, cuando baja a 5 °C, tarda el doble. El tip es no confiarse solo en el medidor de temperatura; el aceite tarda más en calentarse, así que evito pasar de 2,500 rpm durante los primeros 8 minutos de manejo diario.


