
Al acercarte a una curva por la noche, el haz de luz de los faros se desplaza hacia el lado contrario al giro: en una curva a la izquierda, la luz se mueve hacia la derecha de la carretera, y en una curva a la derecha, se va hacia la izquierda. En tramos rectos y nivelados, el alcance del haz se mantiene constante; en subidas, el haz se acorta y apunta al suelo; en baches profundos o curvas cerradas, la luz puede salirse completamente de la superficie de asfalto. Esto obliga a reducir la velocidad de forma anticipada, especialmente en carreteras como la México–Querétaro o la México–Puebla, donde las curvas peraltadas y los desniveles son comunes. Según datos de la Guardia Nacional Carreteras y recomendaciones de PROFECO (2024), la distancia de reacción a 80 km/h con luces bajas es de aproximadamente 42 metros, pero el haz útil apenas alcanza 30–35 metros en curvas. Esto significa que, para un conductor promedio, el tiempo de reacción disponible se reduce a menos de 1.5 segundos. Con un vehículo tipo Versa 2024 equipado con faros halógenos, el costo operativo por kilómetro en conducción nocturna (considerando desgaste de bombillas, consumo extra de gasolina Regular de 87 octanos por uso de aire acondicionado y mayor esfuerzo del alternador) se estima en $0.32 MXN adicionales respecto al día, lo que equivale a unos $6,400 MXN extra al año si recorres 20,000 km en condiciones nocturnas. Un dato clave: en avenidas como Periférico o Circuito Interior de CDMX, los topes y la mala iluminación exigen bajar aún más la velocidad, ya que el haz de luz no logra proyectarse sobre el obstáculo a tiempo. La recomendación práctica es anticipar la curva 3–4 segundos antes de entrar, usando las luces altas solo cuando no venga tráfico en sentido contrario y cambiando a bajas a menos de 150 metros de distancia, como indica el Reglamento de Tránsito de la CDMX.

En mi March 2023, cuando tomo la curva de la salida a Insurgentes Sur de noche, siento que el haz se va completamente a la banqueta. Por eso siempre bajo la velocidad a 40 km/h antes de entrar, aunque los faros halógenos de serie no ayudan mucho. En mi caso, prefiero cambiar a luces altas unos segundos antes si veo que no viene nadie.

He manejado un Aveo 2022 durante tres años haciendo viajes de CDMX a Puebla por la autopista. En las curvas cerca de Río Frío, el haz de luz se desvía tanto que a veces no ves el carril derecho. Lo que hago es mantener las luces altas hasta que veo las luces de otro auto, y siempre reduzco a 70 km/h. Los faros de serie no son los mejores, pero con llantas en buen estado y frenos revisados, uno se adapta. La clave es no confiarse con el haz.

Con mi K3 2024, que trae faros LED, el cambio de haz en curvas es más nítido que con halógenos. Pero aún así, en las curvas cerradas de la carretera a Toluca, la luz se va al acotamiento. Siempre reduzco antes de la curva y mantengo distancia con el de adelante. No es perfecto, pero ayuda mucho.

Llevo 80,000 km manejando un Corolla 2021 entre Monterrey y Saltillo. En las curvas nocturnas de la autopista, especialmente en las zonas de montaña, el haz se va completamente hacia el lado opuesto. Lo que hago es usar las luces antiniebla delanteras para iluminar un poco más el borde de la curva. También reviso que los faros estén bien alineados cada 10,000 km; si no, el haz se desvía aún más. La gasolina Regular de 87 octanos rinde unos 16 km/l en carretera, pero en curvas nocturnas con frenadas y aceleraciones constantes, baja a 13 km/l.


