
En la mayoría de los autos que ves en México, desde un Versa hasta una Toyota Hilux, la placa de identificación del vehículo, que los mecánicos y ajustadores llaman “data plate” o placa de datos del fabricante, se encuentra en uno de dos lugares: atornillada al marco de la puerta del lado del conductor, justo donde ves la cerradura al abrir la puerta, o bien en el compartimento del motor, pegada al guardafango o al cortafuegos. No es raro que en modelos más viejos o en camiones pesados la encuentres en la parte interna de la guantera. Esa placa metálica, regulada por la NOM-001-SEMARNAT-2021 en cuanto a emisiones y por el Reglamento de la SICT para la homologación, contiene el Número de Identificación Vehicular (NIV, o VIN en inglés), el año modelo, la capacidad de pasajeros y, crucial para el consumo, el peso bruto vehicular. Si la placa está en el marco de la puerta, el SICT y la PROFECO recomiendan que verifiques que coincida con la factura al comprar un seminuevo; cada año, PROFECO registra cientos de asesorías por inconsistencias en esta placa en lotes de autos usados.
Para un presupuesto realista de compra, la placa de identificación es clave. Supón que adquieres un sedán seminuevo que muestra en su placa un peso bruto de 1,500 kg y una fecha de fabricación de 2020. Si calculas el costo por kilómetro anual usando el rendimiento que realmente obtienes (por ejemplo, 14 km/l en carretera con gasolina Magna de 87 octanos), el desgaste normal y la depreciación —que en autos importados como un Mazda 3 2020 pierde alrededor del 25% de su valor en los primeros tres años—, ese dato de la placa te ayuda a proyectar el desembolso por tenencia (que varía en cada estado) y el seguro.
| Datos típicos en placa de identificación (ejemplo modelo 2023) | Valor |
|---|---|
| Número de Identificación Vehicular (NIV) | 3N1AB7ACXLY123456 |
| Año de fabricación | 2023 |
| Peso bruto vehicular (PBV) | 1,670 kg |
| Capacidad de pasajeros | 5 |
| Presión de neumáticos delantera/trasera | 33/33 psi |

Si tienes un Sentra 2022, abre la puerta del conductor y busca la placa metálica en el marco, justo abajo de la cerradura. Ahí vienen el VIN, el año y hasta el país de ensamble. Lo bueno es que si chocas, el ajustador del seguro ocupa ese código para validar que no sea auto armado. Yo le echo gasolina Magna desde nuevo y la placa siempre ha sido mi referencia para las refacciones.

En el lote de seminuevos, siempre levanto el cofre del Jetta o del Aveo para ver la placa del motor. Muchos autos de CDMX traen la placa original borrosa por el sol o el calor del motor, y eso es bandera roja: si no se lee el NIV, mejor no lo compres. He visto carros que traen la placa de la puerta del copiloto pero dicen “Hecho en Brasil” y el VIN no empata con la factura. Revisar esa placa te ahorra dolores de cabeza con la verificación.

Mi NP300 trae la placa en la puerta del conductor, justo donde pongo el pie al subir. Es útil porque ahí viene la presión de las llantas y el peso bruto, que para cargar material en obra es clave. La uso cada que cambio neumáticos.

Compré un March 2019 y la placa de identificación ya estaba casi ilegible del lado del conductor. En la agencia me dijeron que es común por el roce del cinturón. Mejor la limpié con cuidado y le puse una protección plástica, porque sin ella no puedes verificar el NIV para el refrendo en CDMX. El dato de la presión de llantas que viene ahí me ahorró preguntarle al mecánico.


