
De 2021 a 2023 son exactamente dos años, un intervalo que en el mercado automotriz mexicano define la transición de un modelo como seminuevo reciente a uno con dos años de antigüedad, lo que impacta directamente en su precio de reventa y en el costo de financiamiento. Según datos de PROFECO y del INEGI (con base en modelos 2021-2023), un vehículo pierde en promedio entre el 20% y el 25% de su valor original durante los primeros dos años. Para un Versa 2021 con precio de lista de $350,000 MXN, la depreciación acumulada es de aproximadamente $70,000 a $87,500 MXN, dejando un valor de reventa de $262,500 a $280,000 MXN en 2023. Este cálculo se obtiene de la fórmula: depreciación anual = (precio de compra – valor residual estimado) / años de uso; considerando 20,000 km recorridos por año, el costo por kilómetro por depreciación ronda los $1.75 a $2.19 MXN, sin incluir combustible, seguro o mantenimiento. Además, el periodo de dos años es el límite típico de la garantía de fábrica en México (3 años o 60,000 km para la mayoría de las marcas como Nissan, Toyota y Volkswagen), por lo que un auto 2021 que entra a 2023 está cerca de salir de cobertura, lo que los compradores de seminuevos deben considerar al negociar el precio. Los datos de la Secretaría de Economía indican que los autos de dos años representan el segmento de mayor rotación en plataformas como Kavak y Mercado Libre Autos, con una oferta que creció un 12% en 2023 respecto a 2022.

En mi caso, compré un Onix 2021 y lo vendí en 2023 con 42,000 km. En dos años le metí unos $18,000 MXN en mantenimiento básico y dos cambios de llantas por los topes de la colonia. La gasolina Magna me salía en promedio $1,200 MXN cada semana manejando en el Periférico. El tiempo pasa rápido cuando pagas tenencia y verificación cada año.

Como mecánico en un taller de la México-Puebla, veo que los autos 2021 que llegan a 2023 con 50,000 km empiezan a pedir cambio de bujías y revisión de la banda de accesorios. Los Versa de esos años suelen traer problemas con el sensor de oxígeno por la gasolina de baja calidad en algunas estaciones. Un cliente con un Kia K3 2021 ya gastó $6,500 MXN en frenos delanteros a los dos años.

En el seguro, pasar de un auto 2021 a 2023 significa que la prima baja un poco porque ya no es modelo nuevo. Una póliza de cobertura amplia para un Corolla 2021 me costaba $14,000 MXN anuales en 2022; para 2023 bajó a $11,500 MXN. Pero ojo, si el auto tiene dos años y ya no tiene garantía, algunos aseguradores suben el deducible por daños mecánicos.

Para quien maneja seguido de Monterrey a Saltillo, dos años de uso son como 60,000 km. En una Hilux 2021 que compré nueva, a los dos años ya había cambiado amortiguadores por el camino lleno de baches y las altas temperaturas del norte. El rendimiento de diésel se mantuvo en 13 km/l, pero el aire acondicionado nunca se apagaba. El refrendo en Nuevo León me salió en $2,800 MXN en 2023.


