
En México, todos los vehículos comerciales y particulares nuevos se venden con el volante del lado izquierdo, porque aquí se conduce por la derecha, igual que en Estados Unidos, Canadá y la mayoría de Latinoamérica. Si importas un auto de Japón, Reino Unido o Australia con volante del lado derecho, no podrás circular legalmente en calles y carreteras del país, salvo que realices un costoso trámite de conversión a volante izquierdo, que casi nunca es viable económicamente ni seguro. De acuerdo con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y la NOM-EM-001-SICT-2020, todo vehículo que circule en territorio nacional debe cumplir con la configuración de volante izquierdo, salvo excepciones muy restringidas para vehículos históricos o de colección.
| Aspecto | Volante izquierdo (México) | Volante derecho (importado) |
|---|---|---|
| Conducción | Derecha | Izquierda |
| Visibilidad en rebase | Mejor en carretera | Mala en México |
| Disponibilidad de refacciones | Alta en refaccionarias | Baja o nula |
| Costo de conversión | No aplica | $80,000–$150,000 MXN (estimado 2025) |
Un cálculo simple: si compras un auto japonés de segunda mano en $200,000 MXN y pagas $120,000 MXN de conversión más $30,000 MXN en trámites y verificación, el costo total se dispara a $350,000 MXN, sin contar que el airbag y la estructura del tablero quedan comprometidos. En México, la mejor decisión es comprar un vehículo diseñado para volante izquierdo, como un Nissan Versa, Chevrolet Aveo o Volkswagen Jetta, que cumplen con la NOM y se revenden sin problemas.

Yo manejo un Sentra 2024 en CDMX y jamás me subiría a un auto con volante derecho. En el Periférico, cuando vas a 80 km/h y necesitas rebasar por la izquierda, con el volante derecho no ves nada del tráfico que viene. Además, en los topes de la colonia Roma, es imposible calcular la distancia con el lado del copiloto.

Soy mecánico en un taller de la México-Puebla, y he visto dos importados con volante derecho. Son un dolor de cabeza: no hay refacciones, los pedales llegan al revés y el sistema eléctrico no coincide con el estándar mexicano. Un cliente gastó más de $90,000 MXN en adaptar la dirección, y aun así el carro nunca quedó igual que uno de agencia.

Trabajo en un lote de seminuevos en Monterrey y los autos con volante derecho no se venden. La gente prefiere un K3 o un MG5 nacional que tenga historial de verificación y refacciones en cualquier Autozone. Un Toyota Corolla japonés con volante derecho se devalúa un 40% más rápido que uno mexicano.

Manejo Uber en Guadalajara con un Onix, y ni loco usaría un auto con volante derecho. En el tráfico de la hora pico, cuando dejas subir pasajeros por la banqueta, tener el volante del lado izquierdo te da más control. Con volante derecho, en la autopista a Querétaro, te arriesgas a no ver un tráiler que viene en sentido contrario.


