
No, no conviene dejar la tarjeta de presentación metida en la ventanilla. Si la tarjeta se desliza dentro de la puerta, puede atorar el regulador de la ventana, tapar los desagües de la puerta o generar ruidos molestos al subir y bajar el vidrio. En México, especialmente en la CDMX donde los topes y la lluvia son frecuentes, el agua acumulada por un drenaje obstruido acelera la corrosión del mecanismo. Según PROFECO (Guía de Automotriz, 2024), revisar el sistema de ventanas cada 20,000 km evita reparaciones costosas.
Un cálculo simple: si el regulador falla, el reemplazo en un taller de confianza cuesta entre $2,500 y $4,500 MXN, más mano de obra. En cambio, sacar la tarjeta al momento de verla no tiene costo. Con un kilometraje anual típico de 20,000 km en la Zona Metropolitana del Valle de México, el costo de no retirarla puede ser de $0.125 MXN por km solo por el riesgo de reparación, sin contar la molestia de quedarse con la ventana trabada en pleno Periférico.
| Problema | Costo típico en México (MXN) |
|---|---|
| Reparación de regulador | $2,500 – $4,500 |
| Limpieza de desagües | $300 – $800 |
| Sacar la tarjeta a tiempo | $0 |
El dato de SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) en su reporte de seguridad vial 2023 señala que cualquier objeto extraño en el sistema de ventanas puede reducir la visibilidad si el vidrio no opera correctamente, algo crítico en autopistas como la México–Querétaro. Por eso, aunque parezca inofensiva, esa tarjeta debe salir.

Hace un mes una tarjeta de publicidad se me metió en la ventana del lado del copiloto, no le di importancia y al bajar el vidrio empezó a hacer un ruido como de plástico atorado. Al final tuve que desarmar la puerta de mi Versa 2023 para sacar los pedazos. La tarjeta se había doblado y bloqueaba el desagüe. Una tarjeta atascada puede dañar el regulador. Me salió la lección en $1,800 MXN de mano de obra. No vale la pena.

En mi taller veo al menos un caso al mes de reguladores dañados por tarjetas o volantes de propaganda. La gente cree que si no hace ruido no pasa nada, pero el plástico se va deshaciendo con la humedad y tapa los drenajes. En la temporada de lluvias, en CDMX es común que el agua se acumule dentro de la puerta y termine oxidando los rieles. Sacar la tarjeta de inmediato evita dolores de cabeza. Si ya está adentro, mejor abrir la puerta y revisar.

Como asesor de , te digo: una tarjeta en la ventana no es cubierta por la póliza básica. El daño al regulador se considera desgaste o negligencia. He visto clientes que pagan $3,500 MXN de su bolsa porque no quisieron tomarse 10 segundos para retirar el papel. La recomendación es simple: si ves una tarjeta en la ventanilla, sácala antes de arrancar. Evítate un gasto innecesario.

Manejando en Guadalajara con mi Taos 2024, el viento de la autopista metió una tarjeta entre el vidrio y el sello


