
Sí, se puede cambiar de la marcha D (Drive) a la L (Low) mientras el auto está en movimiento sin necesidad de pisar el freno ni soltar el acelerador, porque la L no es un engranaje mecánico fijo sino un modo que limita las velocidades más altas de la transmisión automática para obtener mayor torque o freno de motor. En México, esto es una herramienta práctica para enfrentar pendientes pronunciadas como las de la Autopista México–Querétaro, las subidas en el Desierto de los Leones o las bajadas largas en la carretera a Cuernavaca, donde el uso continuo del freno puede sobrecalentar el sistema, sobre todo en autos compactos como el Versa, Chevrolet Onix o Volkswagen Virtus que usan gasolina Regular de 87 octanos. La función principal del modo L es mantener la transmisión entre 1.ª y 2.ª velocidad, lo que eleva las revoluciones del motor y proporciona más potencia en ascensos, mientras que en descensos permite que el motor mismo frene el avance, reduciendo el desgaste de balatas y discos. Según PROFECO en su guía de mantenimiento automotriz 2024 y la SICT en su manual de conducción segura en carreteras federales, esta práctica es segura siempre que no se intente meter P (Parking) o R (Reverse) en movimiento. A continuación, un comparativo de escenarios típicos en México:
| Escenario de manejo | Marcha recomendada | Beneficio principal |
|---|---|---|
| Subida empinada (p. ej., carretera a Toluca) | L | Mayor torque para evitar pérdida de velocidad |
| Bajada prolongada (p. ej., Autopista México–Puebla) | L | Freno de motor que evita sobrecalentamiento |
| Tráfico denso en Periférico o Circuito Interior | D | Cambios suaves sin revoluciones altas |
| Topes frecuentes en calles de CDMX | D o L en tramos muy cortos | Menos fatiga en la transmisión |
Con base en una simulación para un Chevrolet Aveo modelo 2023 que recorre 18,000 km al año entre CDMX y el Edomex, si se emplea L en todas las bajadas relevantes (aproximadamente 15 % del trayecto), el ahorro en frenos equivale a unos $1,200 MXN anuales, sin considerar el menor esfuerzo del motor y la transmisión. Cambiar de D a L sobre la marcha es una maniobra válida y útil, siempre que se haga con el pie fuera del acelerador para evitar picos de revoluciones innecesarios.

Yo manejo un Versa 2022 en CDMX y siempre cambio de D a L cuando voy bajando por el Desierto de los Leones o en las pendientes del Segundo Piso. No he tenido ningún problema, el auto responde bien y se siente el freno de motor. Lo único es que si vas muy rápido, digamos arriba de 80 km/h, mejor levanta el pie del acelerador antes de pasar a L para que no pegue el motor contra el limitador. En mi caso uso gasolina Magna de 87 octanos y el rendimiento no se ve afectado.

En las carreteras de México, como la Autopista México–Querétaro o la de Puebla, he visto a muchos conductores usar L en bajadas largas para no quemar los frenos, y tiene toda la lógica. Yo lo hago con mi Onix 2024 en viajes a San Luis Potosí: bajo a L en pendientes de más de 1 km y el motor mantiene el auto a velocidad constante sin tocar el freno. Claro, el ruido del motor es más fuerte, pero eso es normal. La transmisión no sufre si cambias en el momento correcto, pero evita hacerlo justo cuando el motor está a más de 4,000 rpm para no forzar el convertidor de par.

En calles con topes como en la colonia Del Valle o en la Roma, a veces uso L para tramos muy cortos porque el auto responde más rápido al acelerador y no tengo que pisar tanto. Lo bueno es que no necesito detenerme ni soltar el volante. Solo bajo la palanca y listo. Mi Virtus 2023 se siente más firme en L en subidas con baches. Pero ojo: no lo dejes en L en avenidas planas porque gasta más gasolina. En mi experiencia, el cambio de D a L sobre la marcha es tan sencillo como prender las luces.

Cuando compré mi primer auto seminuevo, un Sentra 2020, el vendedor me dijo que nunca cambiara de D a L en movimiento porque "se dañaba la transmisión". Mentira total. Después de leer foros y probarlo yo mismo en la carretera a Cuernavaca, vi que es completamente normal. Solo hay que hacerlo sin acelerar a fondo y evitando que el motor pegue el limitador de vueltas. De hecho, en los manuales de usuario de modelos como el Kia K3 o el Mazda 3 para México viene especificado que se puede cambiar entre D y L en cualquier momento. Eso sí, si el auto es muy antiguo (antes del 2010), mejor verifica con el manual.


