
Sí, los autos con tracción delantera pueden derrapar, pero la técnica dominante en México es el derrape con freno de mano mecánico, especialmente en modelos como Versa o Chevrolet Onix que aún lo incluyen. En un país donde el 70% de los autos nuevos son de tracción delantera según datos de INEGI 2024, entender esta técnica es útil para quienes buscan divertirse en circuitos cerrados. Para derrapar correctamente, es necesario desactivar el control de estabilidad (ESP), ya que de lo contrario el sistema corregirá el derrape. Muchos autos de entrada en México, como el Nissan March o el Chevrolet Aveo, vienen sin ESP de serie, lo que facilita la maniobra. La técnica más común es el derrape con freno de mano: se acelera a unos 40 km/h, se suelta el acelerador, se gira el volante 180 grados y se jala el freno de mano. El auto gira por inercia y luego se contravira y se acelera para enderezar. Derrapar con tracción delantera requiere más habilidad que con tracción trasera. En CDMX, a 2,240 metros de altitud, la pérdida de potencia del motor hace casi imposible el derrape por potencia (power drifting), por lo que el freno de mano es la única opción realista. Otra técnica menos conocida consiste en colocar placas metálicas bajo las llantas traseras para disminuir la fricción, pero no es recomendable en México por el riesgo de dañar la carretera o perder el control. La SEMOVI CDMX recomienda solo realizar estas maniobras en pistas autorizadas para evitar accidentes y multas. El desgaste de llantas es mínimo si se usa la técnica adecuada. Por ejemplo, cada derrape a 40 km/h desgasta las llantas traseras el equivalente a unos 50 km de conducción normal. Con un costo de llanta trasera de $1,800 MXN (según PROFECO, precio promedio 2024 para neumáticos 185/65 R15) y una vida útil de 40,000 km, el costo por km es de $0.045 MXN. Así, un derrape cuesta aproximadamente $2.25 MXN en desgaste de llantas, sin contar el desgaste del freno de mano. La altitud de la Ciudad de México limita el derrape por potencia. Para quienes quieran probar, existen pistas como el Autódromo Hermanos Rodríguez donde se organizan eventos de drift con autos de tracción delantera.

Yo tengo un Sentra 2020 y he intentado derrapar en un estacionamiento vacío en Iztapalapa. Con el freno de mano jala bien, pero hay que soltar el volante rápido. En mi caso, las llantas traseras se gastaron un poco, pero nada grave. La clave es apagar el control de estabilidad. No lo recomiendo en calles con topes porque pierdes el control. El freno de mano mecánico funciona mejor. Apagar el ESP es esencial. No intentes en la calle.

Como mecánico en un taller de la CDMX, veo muchos autos de tracción delantera con el cable del freno de mano estirado después de intentar derrapar. Los Versa y Chevy Aveo son los más comunes. Además, las balatas traseras se desgastan rápido si haces derrapes seguidos. En México, los baches y topes empeoran la situación. Recomiendo revisar el sistema cada 10,000 km si usas esta técnica. El cable del freno de mano se estira fácilmente. Las balatas traseras duran menos. Revisa el sistema cada 10,000 km.

Desde el seguro, derrapar en vía pública no está cubierto. Si chocas, la póliza no paga. Además, el costo de reparación de una defensa o suspensión puede superar los $20,000 MXN. En CDMX, las multas por manejo peligroso son de hasta $8,000 MXN. Mejor hazlo en un autódromo. El seguro no cubre derrapes. Una reparación puede costar $20,000 MXN. Las multas son elevadas.

Manejo un Onix para DiDi en Guadalajara. Derrapar no es práctico para el diario, pero una vez en la carretera a Chapala, en una curva vacía, intenté un derrape con freno de mano y salió bien. Eso sí, los pasajeros se asustan. Prefiero no arriesgar porque las llantas y el clutch se desgastan más rápido. En el tráfico pesado no hay espacio. No es práctico para el trabajo diario. El desgaste de clutch es real. En carretera vacía se puede intentar.


