
Desactivar el modo ECO en una Prado modifica la respuesta del acelerador y los puntos de cambio de la transmisión, pero no aumenta la potencia máxima del motor. Al desactivarlo, el vehículo ya no prioriza el ahorro de combustible, lo que se traduce en una conducción más sensible al pisar el pedal del acelerador, especialmente útil en rebases en carretera o al incorporarse al Periférico de la CDMX. Según datos de PROFECO en su más reciente estudio de consumo de combustible para vehículos SUV, el modo ECO puede mejorar el rendimiento entre un 8% y un 12% en ciudad. Esto significa que, para un uso mixto de 20,000 km al año con gasolina Magna de 87 octanos, mantener el ECO activado representa un ahorro anual estimado de $4,500 a $6,800 MXN, dependiendo de las condiciones de tráfico y el estado del vehículo.
A continuación, un comparativo basado en un Prado modelo 2024 con motor a gasolina de 4.0 litros:
| Modo de conducción | Rendimiento en ciudad (km/l) | Rendimiento en carretera (km/l) | Costo anual de combustible estimado |
|---|---|---|---|
| ECO activado | 7.5 km/l | 10.2 km/l | $38,000 MXN |
| ECO desactivado | 6.8 km/l | 9.5 km/l | $42,500 MXN |
Esta diferencia de aproximadamente $0.23 MXN por kilómetro recorrido puede parecer menor, pero al sumar 20,000 km anuales, la diferencia es real. La decisión de desactivar el ECO debe basarse en si el conductor prioriza la respuesta inmediata del motor o el ahorro en el bolsillo. Con base en los datos más recientes disponibles hasta 2024, la SICT no reporta diferencias en emisiones contaminantes entre ambos modos para un motor en buen estado, aunque el ECO alarga ligeramente la vida de los frenos al suavizar la conducción.

En mi Prado 2022, desactivé el ECO desde la primera semana. En los arranques en subida por la Autopista México-Querétaro siento que responde mucho mejor, no batallo para mantener la velocidad en las pendientes. Claro, sí noté que el rendimiento bajó un par de kilómetros por litro en ciudad, pero para mi ruta diaria entre CDMX y el Estado de México, prefiero tener la respuesta rápida. Desactivar el ECO no te da más caballos de potencia, pero la sensación al volante cambia completamente.

Si eres de los que usan el Prado para viajar seguido por carretera, como yo que voy de CDMX a Puebla cada semana, te recomiendo dejar el ECO encendido en autopista. En esos tramos, el control de crucero ya mantiene la velocidad, y el modo ECO sí logra estirar un poco más el tanque. Donde sí lo desactivo es en zonas de curvas o para rebasar tráileres en la México-Puebla. En ciudad con topes y arranques constantes, el modo ECO sí ayuda a estirar el tanque.

Trabajo en un taller especializado en en Guadalajara, y muchos clientes llegan preguntando si desactivar el ECO daña el motor. La respuesta es no, no lo daña. El ECO solo altera la curva de respuesta del acelerador, no la entrega máxima de potencia. Lo que sí pasa es que al desactivarlo, el vehículo deja de hacer los cambios de transmisión tan temprano, y eso puede sentirse más "echado para adelante". Si tu prioridad es potencia para terracería o subidas, adelante. Si tu prioridad es pagar menos en la gasolinera, mejor no lo toques.


