
Depende del tamaño y la ubicación de las grietas, pero en términos generales, si ves fisuras en el costado del neumático, lo más seguro es reemplazarlo de inmediato, mientras que las grietas superficiales en la banda de rodadura pueden no ser urgentes siempre que no superen 1.6 mm de profundidad. En México, con el calor extremo del norte, las lluvias en la costa y los topes constantes en CDMX, el desgaste de los neumáticos se acelera. Según un estudio de PROFECO sobre vial (2024), el 30% de los accidentes en carretera están relacionados con neumáticos en mal estado, y las grietas son una señal clara de envejecimiento del caucho. La SICT también recomienda en su Manual de Seguridad Vial no usar llantas con más de cinco años de antigüedad, aunque tengan buen dibujo.
Hagamos números: un neumático nuevo para un sedán como el Nissan Versa cuesta alrededor de $1,800 MXN cada uno. Si tienes cuatro llantas con grietas en el costado, el reemplazo completo sale cerca de $7,200 MXN. Si decides no cambiarlas y tienes un reventón en la Autopista México–Querétaro a 110 km/h, el costo de una grúa, daños a la suspensión y posible accidente puede superar los $20,000 MXN. En mi cálculo, el costo por kilómetro de no reemplazar es cero hasta que falla, pero el riesgo es altísimo. La recomendación práctica:
Una forma práctica de medir es con un calibrador de profundidad de dibujo; si la grieta es más larga que el indicador de desgaste (1.6 mm), toca cambiar. Si usas gasolina Magna 87 octanos y haces 20,000 km al año, un juego de llantas nuevas te durará unos 50,000 km con cuidado, pero las grietas por envejecimiento aparecen antes en climas extremos. No te confíes solo por el dibujo.
Rendimiento de desgaste: 50,000 km promedio en llantas de calidad media Costo de reemplazo estimado: $7,200 MXN (juego de 4) Vida útil recomendada: máximo 5 años desde la fecha de fabricación Fuente: PROFECO (2024) y SICT (2023)

Te voy a contar lo que me pasó. Traía un Sentra 2019, con llantas originales que ya tenían como tres años y medio, y en el costado de una se veían unas grietas finitas, casi capilares. Un cuate mecánico me dijo “no es nada, con eso andas”. Pues un día en el Periférico sur, pasé un tope de esos que no ves porque está pintado del mismo color del asfalto, y ¡pum! reventón a 80 km/h. Por suerte no me pasó nada pero tuve que pagar grúa y una llanta nueva de urgencia. Desde entonces, si veo cualquier rajadura en el costado, no la pienso. Un neumático con grietas en el costado es un riesgo real, y más en CDMX con los topes y baches.

Aquí en Monterrey el sol quema las llantas en dos o tres años, literal. Trabajo en una vulcanizadora y veo diario llantas con grietas profundas que la gente cree que todavía sirven. La verdad: si las grietas están en la banda de rodadura y no pasan del testigo de desgaste, aún pueden rodar unos meses, pero en carretera con el asfalto a 60°C, se vuelven peligrosas. Yo siempre les digo: revisa la fecha de fabricación (los cuatro números en el costado), si tiene más de cinco años aunque no tenga grietas, cámbiala. Y si ya ves fisuras, ni lo pienses, porque una reventón en la autopista a Saltillo te puede costar más que cuatro llantas nuevas.

Cuando compro seminuevos para mi lote, lo primero que reviso son las llantas. Si veo grietas en el costado, bajo el precio unos $2,000 MXN por cada una, porque sé que el comprador final las va a tener que cambiar. Mucha gente cree que con rellenar con algún sellador se arregla, pero eso no sirve para grietas estructurales. Mi consejo: si vas a comprar un auto usado, revisa bien los costados, no solo el dibujo. Una llanta con grietas superficiales en el dibujo es normal después de tres años, pero si pasan de 1.6 mm de profundidad, ya no es seguro andar en carretera.

Soy Uber en Guadalajara y hago como 800 km a la semana. Las llantas me duran un año y medio si las cuido, pero las grietas empiezan a salir a los dos años por el calor y el uso constante. Te digo: si ves una grieta en el costado, aunque sea chiquita, cámbiala ese mismo día. No te va a dar tiempo ni de frenar si revienta en un retorno o en el tráfico pesado. La banda de rodadura con grietas finitas todavía aguanta unos meses si no has pasado el testigo, pero checa la presión cada semana. Revisar la profundidad del dibujo cada mes es clave para evitar sorpresas.


