
Sí, una llanta de 6 años aún puede usarse, pero solo después de una revisión minuciosa y siempre que no presente grietas profundas, deformaciones o daños en los costados, incluso si el dibujo parece tener buena profundidad. La mayoría de los fabricantes y la SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) recomiendan reemplazar las llantas después de 6 a 8 años desde su fecha de fabricación, independientemente del desgaste de la banda de rodadura. Una llanta de 6 años comienza a perder flexibilidad en el caucho, lo que aumenta el riesgo de una falla repentina, especialmente en carreteras con altas temperaturas como la Autopista México-Querétaro o en trayectos largos de Monterrey a Saltillo. La clave está en el código DOT grabado en el costado: los últimos cuatro dígitos indican la semana y el año de fabricación. Si el código dice “4819”, por ejemplo, la llanta se fabricó en la semana 48 de 2019. Con base en los datos más recientes y las guías de Profeco (Procuraduría Federal del Consumidor) sobre vial, el riesgo de separación de la banda o reventón se incrementa notablemente después del sexto año. Realicé un cálculo simple para un conductor típico en CDMX: si una llanta nueva cuesta $2,400 MXN y se usa durante 6 años, el costo de la llanta por año es de aproximadamente $400 MXN; sin embargo, el costo de un reventón en el Periférico o en el Circuito Interior a 80 km/h puede ascender a más de $10,000 MXN entre grúa, daños a la suspensión y riesgo de accidente. A continuación, una tabla con las condiciones para decidir si una llanta de 6 años es segura:
| Condición | Se puede usar | Se debe reemplazar |
|---|---|---|
| Grietas visibles en el costado | No | Sí |
| Protuberancias o deformaciones | No | Sí |
| Profundidad del dibujo < 1.6 mm | No | Sí |
| Almacenada a la sombra y sin uso intenso | Sí, con revisión mensual | No |
| Uso en climas cálidos (Norte de México) | No recomendado | Sí |

En mi caso, hace un año compré un Jetta 2019 y las llantas todavía tienen el código 2018; el mecánico me dijo “están duras pero sin cuarteaduras, te aguantan otro año si no vas muy seguido a la carretera”. Para uso solo en avenidas de CDMX como Insurgentes y con topes, van bien, pero para viaje a Puebla ya no me arriesgo. Eso sí, las reviso cada mes por las grietas que pueden salir con el sol.

Yo soy repartidor en Guadalajara y manejo un Versa con llantas de 6 años. La verdad, para ruta diaria de 40 km por avenidas con topes y baches, todavía jalan, pero ya noto que frenan menos en las lluvias. Una vez se me ponchó una en la lateral de López Mateos por una grieta que no vi. Desde entonces, las llevo a revisar con un llantero cada dos meses. Si el caucho ya está duro como piedra, mejor cámbialas.

En el lote de seminuevos donde trabajo, las llantas de 6 años son un punto de negociación. Si un cliente ve el código 2018 en un Onix, pedimos al dueño que cambie al menos las delanteras. Por seguridad y porque el comprador luego reclama que se ponchan en la autopista. Más vale perder $3,000 MXN en dos llantas nuevas que tener un problema legal después.

Manejo una flotilla de 10 Kicks para DiDi en Monterrey. Las llantas que llegan a 6 años las sacamos de servicio aunque tengan buen dibujo. Con el calor de 40°C en la carretera a Saltillo, el caucho se reseca más rápido. Nos ha pasado que revientan en plena curva y eso deja el carro varado. Cambiarlas cada 5-6 años nos ha reducido las llamadas por asistencia en carretera un 40%.


