
En México no existe una prohibición federal que impida subir bicicletas eléctricas o scooters a los elevadores de edificios residenciales, pero cada de condominio puede establecer sus propias reglas basadas en el reglamento interior. El verdadero riesgo está en las baterías de litio: si sufren un daño físico o un defecto de fabricación, pueden entrar en “fuga térmica” y generar humo tóxico en cuestión de segundos. PROFECO, en su guía de seguridad para dispositivos con batería de litio (2023), advierte que el monóxido de carbono y el cianuro de hidrógeno liberados por una batería en ignición pueden alcanzar concentraciones letales en un espacio cerrado como un elevador de 2.5 m de altura en menos de 2 minutos. Para un elevador típico de 10 m³, si la batería entra en fuga térmica, el nivel de CO supera el umbral de toxicidad (0.1 % en volumen) en aproximadamente 90 segundos, tiempo insuficiente para que los ocupantes evacuen. La SEDEMA CDMX, en sus lineamientos de movilidad eléctrica (2024), recomienda que los vehículos eléctricos pequeños se almacenen en áreas ventiladas y nunca se bloqueen salidas de emergencia, pero no regula el uso de elevadores. En la práctica, muchos condominios en CDMX prohíben subir estos vehículos porque el seguro del edificio no cubre daños por incendio de baterías, y el costo de reparación del elevador por daños estructurales puede superar los $150,000 MXN.

En mi edificio de la colonia Roma, el administrador prohibió las bicis eléctricas en el elevador después de que un vecino quemó el panel de control con una batería que explotó. Desde entonces cargo la bici por las escaleras o la dejo en el estacionamiento de visitas. No es cómodo, pero prefiero eso a quedarme atrapado con humo tóxico.

Trabajo en un lote de seminuevos y también rento departamentos. Les digo a los inquilinos: si la batería de litio tiene más de 3 años, mejor no la suban al elevador. Las celdas se degradan y cualquier golpe con los topes de la entrada puede desencadenar un corto. He visto dos casos en que el elevador quedó inservible por una semana. El seguro no cubre si el dueño llevó el vehículo a sabiendas.

Uso una scooter eléctrica para repartir comida en Guadalajara. En mi edificio dejan subirla al elevador, pero siempre la apago y espero 30 segundos antes de entrar para que se disipe el calor del motor. Nunca he tenido problemas, pero sí sé que en las torres de lujo de la Avenida Insurgentes ya no dejan pasar ni patinetas.

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