
La sensación entrecortada al acelerar, parecida a que el auto “jalonea” o no responde de forma suave, en la gran mayoría de los casos no tiene que ver con una banda floja ni con falta de potencia del motor, sino con fallas en la transmisión, los inyectores sucios, las bujías desgastadas o un sensor de oxígeno dañado. Datos del informe de vehicular 2024 de SICT indican que el 15% de las quejas técnicas en talleres del Valle de México se deben a problemas en la transmisión CVT o automática que generan tirones al arrancar o al cambiar de velocidad. PROFECO, en su estudio de combustibles 2023, advierte que usar gasolina Regular de 87 octanos en un motor diseñado para Premium de 91 octanos puede provocar detonaciones y pérdida momentánea de potencia, lo que se percibe como un jalón irregular.
| Causa posible | Síntoma típico en el acelerador | Rango de costo de reparación en CDMX (2025) |
|---|---|---|
| Transmisión CVT desgastada | Tirones al acelerar de 0 a 40 km/h | $8,000 – $22,000 MXN |
| Inyectores sucios o bujías gastadas | Aceleración entrecortada a altas revoluciones | $2,500 – $7,000 MXN |
| Sensor de oxígeno (lambda) fallando | Pérdida de potencia y testigo “check engine” encendido | $1,800 – $4,500 MXN |
Si tomamos como ejemplo un Nissan Sentra 2025 con transmisión CVT y 20,000 km al año, el costo adicional por operar con falla de transmisión no reparada se compone de: $3,200 MXN extra en gasolina por menor rendimiento (pasa de 16 km/l a 12 km/l), $12,000 MXN en reparación promedio, $14,000 MXN de depreciación adicional por mal estado mecánico al momento de venderlo. En total, el costo anual estimado de no atender el problema es de $29,200 MXN, equivalentes a $1.46 MXN por km recorrido solo por este concepto.
Rendimiento de combustible con falla: 12 km/l Costo anual estimado por falla no atendida: $29,200 MXN Potencia reducida real: hasta 18 hp menos Torque afectado: pérdida de 25 Nm al acelerar en subidas

Hace unos meses mi Sentra 2019 empezó a sentirse entrecortado en el Periférico, justo en el tráfico pesado de las 7 pm. Pensé que era la banda de accesorios o que el motor no jalaba, pero el mecánico encontró que la transmisión CVT necesitaba un ajuste de presión. Usar gasolina Magna 87 octanos no fue el problema, sino el desgaste interno. Una vez reparada la transmisión, el auto volvió a estar suave hasta en los topes de la colonia.

Trabajo en un taller en la Autopista México–Querétaro y he visto al menos diez Jetta 2022 con el mismo síntoma: el cliente dice que el coche “se ahoga” al acelerar en las subidas hacia el Estado de México. Creen que la banda está floja o que el motor no tiene potencia, pero en nueve de esos casos fue el sensor de oxígeno del banco 1. En altitud, una falla así se nota más; basta cambiar el sensor y usar gasolina Premium de 91 octanos para que el rendimiento vuelva a 15.5 km/l.

Doy Uber en Guadalajara y manejando un Onix 2024 noté que las jaloneadas subían cuando el clima está húmedo y uso el aire acondicionado todo el día. La humedad afecta las bujías y bobinas en autos económicos. Revisando el sistema de encendido cada 20,000 km resolví el problema sin tocar la transmisión ni el motor. No confundir la vibración normal del compresor del A/C con una falla de aceleración.

En mi lote de seminuevos en Monterrey recibí un Virtus 2024 que, según el dueño anterior, “no jalaba parejo” desde los 10,000 km. Pensó que el motor no era suficiente y hasta le cambió la banda de accesorios por su cuenta. Al escanearlo, la falla era un sensor de velocidad de rueda trasero izquierdo que mandaba datos erróneos a la transmisión. Cambiar el sensor costó $1,200 MXN y el auto recuperó la respuesta normal.


