
En México, no existe un plazo único ni una prestación por desempleo gestionada por el gobierno como en otros países. Lo que sí existe es el retiro por desempleo de tu cuenta individual de Afore, al cual puedes acceder después de haber perdido tu empleo formal y estar dado de baja del IMSS. No hay un "registro" inmediato obligatorio, pero debes actuar rápido para gestionar tu finiquito y la baja del seguro social. Según la Ley del SAR, puedes solicitar un retiro parcial de los recursos de tu cuenta de Afore por concepto de desempleo hasta por 90 días de salario mínimo general vigente, y solo una vez cada 5 años. Para calificar, tu empleador debe haber procesado tu baja en el IMSS y tú debes tener al menos 46 años de edad. Un dato clave: con base en los datos más recientes disponibles hasta 2023 de la CONSAR, el monto promedio retirado por este concepto ronda los $17,000 MXN, pero varía enormemente según tu historial de aportaciones. La STPS enfatiza que este retiro no es un subsidio gubernamental, sino el uso de tus propios ahorros para el retiro, por lo que impacta directamente tu pensión futura. Antes de tomar esa decisión, calcula tu sueldo neto pendiente, tu liquidación (si aplica) y tus gastos fijos mensuales; a veces, ese retiro de Afore apenas cubre un par de meses de renta en ciudades como Monterrey o Guadalajara.

Yo pasé por esto el año pasado en Guadalajara. Me despidieron un jueves y lo primero que hice el viernes fue hablar con el de RH para que me dieran mi carta de baja del IMSS al instante, porque sin ese documento no puedes hacer nada. Luego, en lugar de correr a la Afore, me puse a actualizar mi CV y a aplicar a vacantes en OCC y Computrabajo. La verdad, el retiro de la Afore lo veo como el último recurso. Mi sueldo neto era de $15,000 al mes y, según el simulador de la CONSAR, podía sacar como $19,000, pero eso es dinero de mi retiro. Preferí aguantar con lo que me dieron de liquidación y con unos ahorros mientras encontraba otra chamba. Tardé como 6 semanas en entrar a una nueva empresa.

Como reclutador en un call center de la CDMX, veo mucho esta confusión. Los candidatos llegan preguntando por el "seguro de desempleo" como si fuera algo que les va a dar el gobierno automáticamente. Les explico que aquí no funciona así. Lo urgente es que se aseguren de que su empresa anterior los dio de baja correctamente en el IMSS y que les den su Finiquito por escrito. Si no, pueden tener problemas para ser contratados en su siguiente trabajo, porque no aparecen como disponibles en el sistema del IMSS. Ese trámite con la Afore es aparte y personal.

Desde la perspectiva de un contador que hace nóminas, el proceso es técnico. Cuando hay un despido o renuncia, la empresa tiene obligación de dar de baja al trabajador en el portal del IMSS a más tardar en los primeros 5 días hábiles después de la separación. Esa fecha de baja es crucial. Para el trabajador, su "ventana de acción" comienza cuando recibe su documentación: la Carta de Baja del IMSS, su Finiquito (detallando sueldo pendiente, vacaciones, prima vacacional y aguinaldo proporcional) y, si fue despido injustificado, su Liquidación. Solo con la Carta de Baja puede acudir a su Afore (o usar su app) para solicitar el retiro por desempleo, pero debe revisar muy bien los términos. La PROFEDET recomienda asesorarse antes de tocar los ahorros para el retiro, ya que es un dinero que difícilmente se podrá recuperar.

Pues mira, en los grupos de Facebook de empleo en Monterrey siempre sale la pregunta. La gente comenta: "¿A los cuántos días me puedo registrar?" y otros le contestan: "Aquí no hay registro, hermano, lo que hay es sacar tu lana de la Afore si estás desesperado". Muchos cuentan que les sirvió para pagar deudas unos meses, pero otros se arrepienten porque era su colchón para la viejez. Si estás joven y sin hijos, quizá aguantas con chambitas informales un tiempo. Pero si tienes responsabilidades fijas, la presión es fuerte y ahí es donde la gente recurre a su Afore.


