
Sí, en condiciones reales de lluvia intensa o al cruzar encharcamientos a velocidad, puede entrar agua al compartimento del motor, aunque el cofre esté cerrado. La razón principal no es la lluvia que cae directamente, sino el agua que el piso levanta y las ruedas delanteras proyectan hacia arriba, especialmente en calles de CDMX, Estado de México o carreteras como la México–Puebla. El compartimento del motor no está sellado en su parte inferior; por ahí ingresa el agua salpicada. Un estudio de la PROFECO sobre vehicular en temporada de lluvias (2023) señala que el riesgo aumenta cuando el vehículo supera los 40 km/h sobre un charco de más de 15 cm de profundidad. La cubierta inferior del cofre, hecha de espuma de caucho y aluminio, sí reduce ruido y aísla calor, pero su función principal no es sellar contra agua. Para un auto típico en México, como un Nissan Versa 2024, circular a 50 km/h por un encharcamiento en Periférico puede desplazar suficiente agua para mojar conectores eléctricos, la tapa de la batería o incluso la entrada de aire. El costo de una revisión preventiva en un taller de confianza en CDMX ronda entre $800 y $1,500 MXN. Si el agua alcanza el filtro de aire o sensores, las reparaciones pueden superar los $8,000 MXN. Una medida práctica es reducir la velocidad a menos de 20 km/h al cruzar agua estancada y revisar el estado de los sellos de goma alrededor del cofre cada seis meses. Con base en datos de la SICT sobre siniestralidad en temporada de lluvias (2024), el 12% de las averías mecánicas en carretera durante julio y agosto están relacionadas con ingreso de agua al motor.

Llevo tres años manejando un Sentra entre CDMX y Querétaro, y en temporada de lluvias siempre pasa. No es que el agua caiga directo, sino que en las curvas de la autopista, los charcos te la avientan al motor. La primera vez me asusté, pero ya sé que con cuidar la velocidad y no pasar por agua muy hondo, se evita lo peor.

En mi taller en Guadalajara, veo unos cinco casos al mes en julio y agosto. No es el agua de lluvia la que entra, sino la que salpica del piso cuando el coche va rápido. Un Jetta 2023 llegó con el filtro de aire empapado solo por pasar a 60 km/h por un charco en López Mateos. La espuma del cofre ayuda con el ruido, no con el agua. Bajar la velocidad es la clave.

Si andas en zona rural o carretera de terracería, el riesgo es mayor. En la México–Querétaro, con una Hilux 2020, he cruzado arroyos y el agua salpica hasta el cofre. Lo que importa es no frenar de golpe ni acelerar a fondo. Mantener 15 km/h y revisar el filtro después, es suficiente.

En el lote de seminuevos donde trabajo, siempre revisamos el compartimento del motor después de las lluvias. Muchos autos como el Aveo o el March tienen los sellos del cofre desgastados y ahí se cuela el agua. No es un defecto de fábrica, es desgaste normal. Cambiar los sellos cuesta unos $400 MXN y evita problemas con sensores. Siempre lo recomiendo a los clientes antes de comprar.


