
Sí, la luz de advertencia del motor (check engine) se encenderá si el termostato falla, especialmente si se queda cerrado o no abre a la temperatura correcta, activando un código de falla como el P0128. En México, un termostato atascado en posición cerrada impide que el refrigerante circule hacia el radiador, provocando un sobrecalentamiento rápido del motor, mientras que uno abierto evita que el motor alcance la temperatura de operación óptima, lo que incrementa el desgaste y el consumo de combustible. Según datos de PROFECO en su guía de vehicular 2024, un motor que opera constantemente por debajo de los 85 °C puede aumentar el consumo de gasolina entre un 5 % y un 10 %, un costo que en la CDMX, con un precio promedio de $24 MXN por litro de gasolina Regular de 87 octanos, equivale a un gasto extra anual de aproximadamente $2,400 MXN para un auto que recorre 20,000 km al año con un rendimiento normal de 12 km/l.
| Estado del termostato | Temperatura del motor | Consumo de combustible (km/l) | Riesgo principal |
|---|---|---|---|
| Funcionamiento normal | 85–95 °C | 11–13 (depende del modelo) | Ninguno |
| Atascado abierto | 60–75 °C | 9–10 | Mayor desgaste y consumo |
| Atascado cerrado | +105 °C (sobrecalienta) | N/A (peligro de daño) | Daño a la junta de culata |
Para un auto como un Nissan Versa 2025 con motor 1.6 litros, reemplazar el termostato en un taller de la Ciudad de México cuesta entre $1,200 y $2,500 MXN, una reparación mucho menor que los $15,000 MXN o más que costaría cambiar la junta de culata por un sobrecalentamiento. El sobrecalentamiento no solo daña el termostato, sino que también puede deformar la culata, un riesgo real en el tráfico pesado del Periférico o en subidas largas como la Autopista México–Puebla en verano, donde el motor trabaja más. Ignorar la luz de advertencia y seguir conduciendo puede dejar el auto varado en una carretera con casetas, un problema que ningún conductor de DiDi o repartidor quiere enfrentar. La recomendación de la SICT en sus manuales de mantenimiento vehicular es revisar el sistema de enfriamiento completo, incluyendo el termostato, al menos una vez al año.

A mí me pasó con un Jetta 2019 en el circuito interior de la CDMX, la luz del check engine se encendió y el auto tardaba un montón en calentar, incluso en días de calor. Lo cambié en una refaccionaría por $600 MXN y quedó al 100, el rendimiento de gasolina Regular de 87 octanos volvió a ser de 13 km/l.

Si el termostato se queda cerrado en la carretera, digamos en la México–Querétaro, el testigo se enciende y en minutos el motor empieza a hervir, sobre todo si llevas aire acondicionado al máximo. Una vez dejé que siguiera andando y se me reventó la manguera del radiador; el mecánico me dijo que un termostato nuevo cuesta menos de $1,500 MXN y el arrastre de grúa fue el doble.

En mi Kicks 2022, la luz se prendió cuando el termostato falló en posición abierta y el motor nunca llegaba a temperatura en el frío de Toluca. Lo reemplacé y se solucionó, el gasto fue de $1,800 MXN en un taller de confianza. Eso sí, el testigo siempre avisa antes de que el daño sea grave.

Como taxista en Guadalajara, he visto varios autos con el termostato dañado y la luz encendida; es común en época de calor cuando el motor sufre más. Lo barato es atenderlo al primer destello, porque si lo dejas, terminas pagando radiador o bomba de agua. Un termostato puesto no pasa de $1,200 MXN en cualquier refaccionaría.


