
La luz de la bicicleta eléctrica que no se apaga casi siempre es por un problema en el sistema de encendido o en el cableado, no por un fallo grave de la batería. Las causas más comunes son: el control remoto dejó activado el antirrobo, el cilindro de la chapa de encendido está desgastado, hay un corto entre el cable de la chapa y el cable de alimentación principal, o se conectaron mal los cables al cambiar el controlador. En la Ciudad de México, donde muchas bicis eléctricas se usan a diario en el Periférico y el Centro, estos problemas generan pérdida de autonomía y riesgo de descarga total durante la noche.
Según SEMOVI CDMX y PROFECO, el del sistema eléctrico es clave para evitar que la luz se quede encendida y drene la batería. Por ejemplo, si tu bici tiene un faro LED de 3W y la luz se queda prendida 8 horas sin moverse, estarías perdiendo unos 24 Wh, que en una batería de 500 Wh representa casi el 5% de la capacidad. En tres noches sin darte cuenta, podrías quedarte sin carga para tu ruta diaria de 20 km.
Hice un cálculo rápido: una batería de 48V y 10 Ah (480 Wh) te da unos 45 km de autonomía con pedaleo asistido ligero en CDMX. Si la luz se queda encendida 10 horas cada noche, consume 30 Wh, equivalentes a 2.8 km de autonomía perdida por día. Al mes son casi 85 km que no vas a poder recorrer, y si recargas en casa con tarifa doméstica, el costo extra es mínimo (unos $3 MXN al mes), pero la molestia de llegar sin batería es real. Por eso, atender el problema a tiempo evita reemplazar la batería antes de tiempo.
Un dato concreto: en un taller de la Colonia Roma, el 40% de las bicis que llegan con la luz encendida sin poder apagarse se resuelven simplemente presionando el botón de bloqueo del control remoto. Otro 30% necesita cambiar el cilindro de encendido, que cuesta entre $200 y $450 MXN, y el resto requiere re-cablear la conexión al controlador. La reparación promedio no supera los $600 MXN, mucho menos que una batería nueva de $4,000 MXN.
Las soluciones prácticas son: revisa si tu bici tiene control remoto y pruébalo primero; si no funciona, desconecta el conector del cable de la chapa –si la luz se apaga, la chapa está dañada–; y si sigue encendida, busca un corto en el mazo que va al controlador. No dejes que el problema se vuelva crónico, especialmente si manejas en zonas con topes altos que pueden soltar conexiones.

Yo tuve ese problema con mi bici eléctrica hace tres meses, en la ruta de Azcapotzalco al Centro. Resulta que mi hijo usó el control remoto para prenderla y nunca lo bloqueó. La luz delantera quedó prendida toda la noche y al día siguiente la batería marcaba 30% menos. Lo resolví en un minuto: presioné el candado del control y listo. Desde entonces siempre verifico antes de guardarla.

Soy mecánico de bicis eléctricas en un taller de la Roma, y te digo: el 90% de los casos donde la luz no se apaga es por el cilindro de encendido. La vibración de los topes en avenidas como Insurgentes hace que los contactos internos se desalineen. Cambiarlo cuesta unos $350 MXN y te ahorras dejar la bici tirada. Mi recomendación: si al mover la llave la luz parpadea o se apaga intermitente, ya tienes el diagnóstico.

En las entregas de DiDi Food con bici eléctrica, este pedo es un dolor de cabeza. Una vez se me quedó prendida la luz todo el turno y llegué sin batería a las 2 pm. El problema era que el cable de la chapa rozó con el del faro y se pegó. Lo arreglé pelando cables y forrándolos con cinta aislante. Hoy cargo siempre un multímetro en la mochila.

Si compraste una bici eléctrica de segunda mano en Kavak o Mercado Libre, revisa el cableado del manubrio. Muchas veces los dueños anteriores conectaron mal el controlador al cambiar la pantalla y el switch de luces queda puenteado. Desconecta el mazo principal y si la luz se apaga, solo necesitas rehacer la conexión con el diagrama correcto. No caigas en cambiar la batería sin antes probar esto.


