
El ruido al frenar tu auto en México puede deberse a varias causas, pero las más comunes son el desgaste de las pastillas de freno, la corrosión en los discos o la presencia de residuos. Una recomendación clave: no uses grasa común o mantequilla en las pastillas, como a veces se sugiere. En su lugar, aplica una grasa especial para frenos a alta temperatura, solo en la parte trasera de la pastilla y en los puntos de contacto con el caliper. Si el ruido es un rechinido metálico agudo y constante, especialmente al frenar en el tráfico de la CDMX o en el Periférico, es muy probable que las pastillas estén llegando al indicador de desgaste y necesiten cambio urgente. Según datos de PROFECO, en revisiones de vehicular, el sistema de frenos es uno de los componentes más críticos. Conducir con pastillas desgastadas aumenta la distancia de frenado en un 20% o más, lo que es peligroso en carreteras como la México-Querétaro. Un cálculo simple: si recorres 20,000 km al año y cambias pastillas cada 40,000 km, el costo de un juego de pastillas delanteras para un sedán como el Nissan Versa o el Chevrolet Onix ronda los $1,200 a $2,500 MXN, más la mano de obra de $500 a $1,000 MXN. Ignorar el ruido puede dañar los discos, cuyo reemplazo cuesta entre $3,000 y $6,000 MXN por eje. También es importante revisar el nivel de líquido de frenos, que debe cumplir con la NOM-116-SCT-2017. Si el ruido es un golpeteo o clic, podría ser una pastilla mal instalada o un caliper atascado. En autos con ABS, al frenar fuerte en superficies resbaladizas, como las calles mojadas de la temporada de lluvias en CDMX, el sistema produce un ruido pulsante y vibración en el pedal, lo cual es completamente normal.

En mi Sentra 2019, el ruido al frenar apareció a los 40,000 km. Era un rechinido constante. En el taller de confianza en la colonia Del Valle me dijeron que las pastillas originales traían un indicador de desgaste. Las cambié por unas de marca Bosch y el ruido desapareció. No uses grasa de cocina, te va a dañar el caucho del caliper. El ruido al frenar no siempre es grave, pero un rechinido metálico sí es señal de desgaste.

He visto muchos casos en el taller, sobre todo en autos como el Aveo o el VW Jetta. La causa más común es que la pastilla se instala al revés o trae el caliper sucio. También pasa cuando usan pastillas genéricas muy duras que no son para el modelo. Siempre reviso que el disco no esté rayado. Si escuchas un ruido como de roce, puede ser una piedra entre el disco y la pastilla. En la México-Puebla, a veces entra tierra y hace ese ruido. La grasa de alta temperatura es clave en frenos, no la grasa común.

Si manejas un auto para DiDi en Guadalajara, como un K3, el ruido al frenar en el tráfico pesado es normal si son pastillas nuevas. El período de asentamiento dura unos 200 km. Si el ruido persiste, mejor revisa. En mi caso, el ruido era por una pastilla mal colocada. La solución fue rápida y barata: $300 MXN la mano de obra. Un ruido en frenos es más común de lo que crees, y casi siempre tiene solución sencilla.

Trabajo comprando y vendiendo seminuevos en el norte, y el ruido al frenar es un clásico. En autos como la Hilux o la Nissan NP300, el polvo y la humedad del ambiente costero de Tampico o la arena de Mexicali corroen los discos rápido. Si el auto estuvo parado, el óxido superficial hace ruido al arrancar


