
Si tu auto perdió potencia justo después de cambiar las bujías, el problema casi nunca está en las bujías nuevas en sí, sino en lo que tocaste o desconectaste durante el cambio. En México, los talleres mecánicos y hasta los mismos dueños suelen olvidar revisar las bobinas de encendido, los inyectores o incluso si la bujía es la correcta para el motor. Una bujía con la distancia de electrodo incorrecta, mal apretada o con el número de calor equivocado para motores que trabajan en la altura de la CDMX (2,240 metros sobre el nivel del mar) puede generar fallas de encendido, pérdida de potencia y aumento en el consumo de gasolina.
Según PROFECO y datos de la SICT para vehículos de combustión interna en México, el 60% de las fallas de potencia después de un cambio de bujías están relacionadas con errores de instalación o componentes secundarios, no con las bujías mismas. Si usas gasolina Regular de 87 octanos en un auto que requiere Premium de 91 octanos, la combustión se vuelve ineficiente, generando depósitos de carbón que tapan los inyectores. Un caso típico: si instalaste bujías NGK estándar en un Versa 2024 y perdiste potencia, probablemente la bobina de encendido de algún cilindro se dañó al desconectarla. En un Jetta 2023 con motor 1.4T, usar bujías de cobre en lugar de iridio acelera el desgaste y reduce la potencia hasta en un 15%.
| Causa común en México | Síntoma principal | Solución recomendada |
|---|---|---|
| Bobina de encendido dañada al cambiar bujías | Fallo en cilindro, pérdida de potencia | Reemplazar bobina dañada |
| Bujía incorrecta (número de calor o gap) | Marcha mínima irregular, cabeceo | Instalar bujía según manual del propietario |
| Inyectores sucios por gasolina de baja calidad | Aceleración lenta, olor a gasolina sin quemar | Limpieza de inyectores con aditivo o equipo especializado |
Si el problema persiste, haz una prueba de compresión y revisa el sistema de admisión. Un filtro de aire sucio en un auto que circula en el Periférico de la CDMX puede reducir la potencia hasta un 10%. Un cálculo rápido: con 20,000 km al año, una pérdida de 5 km/l en el rendimiento equivale a $8,500 MXN extra en gasolina Magna de 87 octanos, sin contar el desgaste prematuro del motor.

En mi experiencia, lo más común es que al cambiar las bujías en un taller de la colonia, el mecánico desconecte las bobinas jalando el cable y termine dañándolas. Me pasó con un Onix 2023: perdí potencia apenas salí del taller, y resultó que la bobina del cilindro 3 ya no servía. Gasté $1,200 MXN más en una bobina nueva.

Si traes un K3 o un Mazda 3 y sientes que el carro se ahoga después de cambiar bujías, revisa primero si la gasolina que usas es la correcta. Muchos en CDMX le ponen Magna de 87 octanos a motores que piden Premium de 91, y eso, combinado con bujías de mala calidad, deja los inyectores llenos de carbón. En mi caso, con un Toyota Corolla 2022, perdí potencia y el consumo subió a 10 km/l. Una limpieza de inyectores con aditivo me costó $350 MXN y el carro volvió a andar bien.

En el lote donde trabajo, todos los seminuevos pasan por cambio de bujías antes de la venta. Cuando un cliente reporta falta de potencia, casi siempre es porque la bujía no se apretó con el torque correcto, o porque se usó una bujía genérica para ahorrar costos. Las bujías de iridio para un Sentra 2024 cuestan alrededor de $600 MXN


