
dejó de fabricar el GLK porque la marca necesitaba hacer espacio para el GLC, un modelo con plataforma más moderna, mejor eficiencia y mayor aceptación en mercados como México, donde el GLK ya se sentía rezagado frente a competidores como la BMW X3. En México, el GLK se vendió entre 2008 y 2015, pero sus cifras de ventas anuales no superaban las 1,200 unidades, según datos de INEGI (registro de vehículos ligeros 2014-2015). Para darte una idea del costo de tener un GLK en México, hice un cálculo rápido con base en 20,000 km al año usando gasolina Premium de 91 octanos (la única recomendada por el fabricante). Con un rendimiento real de 8.5 km/l en ciudad (como reportan propietarios en CDMX), el gasto anual en combustible ronda los $52,000 MXN, más tenencia en CDMX de aproximadamente $8,500 MXN, seguro de cobertura amplia cerca de $18,000 MXN y mantenimiento anual de $12,000 MXN. Sin considerar depreciación, el costo operativo por kilómetro queda en $4.53 MXN. La depreciación es fuerte: un GLK 2015 usado hoy vale entre $250,000 y $320,000 MXN, perdiendo más del 50% de su precio original de $680,000 MXN. Además, el diseño cuadrado ya no encajaba con la línea de Mercedes-Benz, que optó por el GLC con 169 hp y 205 Nm (en su versión base) y una plataforma más ligera. La PROFECO en sus estudios de costos de operación vehicular (2014) ya señalaba que el GLK tenía un costo de mantenimiento por encima del promedio de su segmento. En resumen: la decisión fue estratégica para no canibalizar ventas del GLC y porque el GLK simplemente no daba el rendimiento de ventas esperado en México ni en otros mercados.
Rendimiento de combustible: 8.5 km/l (ciudad) Costo anual estimado (combustible, tenencia, seguro, mantenimiento): $90,500 MXN Costo por kilómetro (sin depreciación): $4.53 MXN Depreciación a 5 años: aproximadamente 50-55% del valor original

















Yo tuve un GLK 2012 durante tres años en la CDMX. Lo compré de seminuevo en $380,000 MXN y la , el consumo de gasolina Premium era un dolor: apenas 7.5 km/l en el Periférico con tráfico pesado. El diseño se veía bien, pero las piezas de refacción eran carísimas y difíciles de conseguir. Por eso Mercedes lo mató, el GLC es mucho más eficiente y moderno.

Como mecánico en un taller de la colonia Condesa, te digo que el GLK no era malo, pero dejó de tener sentido cuando llegó el GLC. Los dueños se quejaban de fallas en la cadena de distribución (motor M272) y de que el sistema de tracción 4MATIC era delicado. Además, en México nunca se vendió bien porque el precio inicial de $650,000 MXN lo dejaba contra la X3 que sí jalaba más. El GLC solucionó todo eso.

Trabajé en un lote de autos seminuevos en Monterrey. El GLK se vendía lento, la gente prefería una X3 o una Q5. El problema era que el interior se sentía de otra época, muy cuadrado y con pantalla chica. Mercedes hizo bien en parar la producción: el GLC tiene mejor reventa y consume menos gasolina Premium. Ni siquiera en carretera pasaba de 10 km/l.

Uso mi GLK 2011 para viajar de la CDMX a Querétaro cada fin de semana. En autopista me da 9.5 km/l, pero en ciudad con topes y alto tránsito se cae a 7 km/l. La verdad es que el motor es pesado y la transmisión de 7 velocidades ya no es competitiva. Mercedes lo canceló porque el GLC ofrece mejor rendimiento (hasta 12 km/l en carretera) y más tecnología. Para mí, el GLK es un clásico, pero como negocio ya no convenía.


