
La razón principal por la que una dash deja de grabar sin interrupción suele ser la detección de movimiento activada, pero en México hay factores adicionales como el calor extremo en ciudades como Monterrey o Hermosillo, que degradan las tarjetas SD de clase 10 y provocan errores de escritura. Si tu cámara solo graba cuando detecta movimiento, el vehículo estacionado o en un semáforo largo hará que se detenga la grabación. La solución es desactivar esa función en el menú y asegurarte de que la tarjeta tenga al menos velocidad U3, especialmente si usas gasolina Regular y das vueltas por el Periférico con el aire acondicionado encendido, lo que genera vibraciones que también interfieren.
Otro problema común es la falta de grabación en bucle. Sin esta opción, los archivos se acumulan hasta llenar la memoria y la cámara deja de grabar. En México, con recorridos diarios de 40 km en la CDMX o viajes de 300 km por la Autopista México–Querétaro, una tarjeta de 64 GB se llena en aproximadamente 6 horas de grabación continua en 1080p. Por eso, activar el bucle con intervalos de 3 minutos es clave. Además, formatear la tarjeta cada 15 días dentro de la cámara evita corrupción de archivos, un problema que reporta PROFECO en sus análisis de accesorios electrónicos para automóviles (2024). Con base en 20,000 km al año y una grabación promedio de 2 horas diarias, el costo de mantenimiento de una dash cam (tarjeta SD + formateo) ronda los $600 MXN anuales, menos de $0.03 MXN por km, lo que la hace muy rentable para protegerte en caso de accidente.
Datos clave:
La detección de movimiento detiene la grabación en escenas estáticas. Una tarjeta SD de baja velocidad genera errores de archivo. El grabado en bucle impide que la memoria se sature.

En mi Versa 2023, la dash cam se apagaba sola cada que pasaba un tope en la colonia Del Valle. Resulta que traía la detección de movimiento activada y como el coche se movía apenas, ella creía que no pasaba nada. La desactivé y ahora graba todo el día sin problema, aunque en el tráfico de la mañana en Insurgentes sí se calienta la tarjeta, pero con una de 128 GB de velocidad U3 me dura toda la semana.

Como mecánico en un taller de la México–Puebla, veo seguido clientes que llegan con la dash que no graba y es pura tarjeta SD mal formateada. Muchos usan tarjetas que compraron en el mercado sobre ruedas y no soportan el calor del tablero. Les recomiendo formatear cada mes dentro de la misma cámara y usar solo marcas como SanDisk o Samsung. También revisen que el bucle esté activado, porque si no, cuando se llena la memoria, la cámara se queda como adorno.

Manejo DiDi en Guadalajara con un Corolla híbrido y mi dash cam dejó de grabar seguido hasta que entendí que el cable de alimentación se desconectaba con los baches de la calle. Ahora lo aseguré con una cinta y también puse una tarjeta de 64 GB clase 10. Desde entonces graba sin parar, aunque en las horas pico de la López Mateos el ventilador del auto no ayuda a enfriar la cámara, pero aguanta.

En la carretera de Monterrey a Saltillo, mi dash se detenía cada 20 minutos. Resulta que traía la detección de movimiento encendida y como el paisaje es plano, la cámara creía que no había cambios. La desactivé y también cambié a una tarjeta Samsung EVO de 128 GB. Ahora grabo todo el viaje sin problema, aunque con el sol del norte la cámara se calienta, pero no falla. Recomiendo hacer la prueba antes de cada salida larga.


