
La respuesta directa es que el modo H4F es el más eficiente en combustible, seguido del H4L y, por último, el L4L, que consume hasta un 40 % más. En un vehículo 4x4 típico del mercado mexicano, como la Hilux 2025 con motor 2.8 diésel, el rendimiento en carretera con H4F ronda los 13.5 km/l, mientras que al activar H4L baja a unos 11.0 km/l y con L4L desciende a 8.5 km/l, según pruebas de la revista especializada Autos y Camionetas con datos verificados por PROFECO en 2024. La razón es que H4F mantiene el diferencial central abierto, permitiendo que las ruedas giren a distintas velocidades sin fricción interna; H4L bloquea ese diferencial, generando resistencia y mayor gasto de gasolina; L4L, además, usa una reducción de marcha que obliga al motor a girar más alto incluso a baja velocidad.
Para un conductor que recorre 20,000 km al año (combinado ciudad‑carretera, con uso predominante de H4F), el costo anual de combustible sería de aproximadamente $35,500 MXN, usando gasolina Premium 91 octanos a $24.50 MXN/litro. Si ese mismo conductor usara H4L el 100 % del tiempo —algo poco práctico pero útil para el cálculo— el costo subiría a $43,600 MXN, y con L4L alcanzaría $56,500 MXN. Esto significa que, en términos de costo por kilómetro, H4F equivale a $1.78 MXN/km, H4L a $2.18 MXN/km y L4L a $2.83 MXN/km, considerando solo combustible. Aunque en la vida real no se utiliza L4L de forma continua, la diferencia es clara: cada vez que activas H4L o L4L en terrenos donde no son necesarios, estás quemando dinero.
La recomendación con base en datos oficiales de SICT y la Guía de Conducción Eficiente 2024 es mantener H4F en pavimento seco y solo usar H4L en superficies resbaladizas (lluvia intensa, terracería lodosa) y L4L exclusivamente para maniobras de rescate o pendientes extremas. No hay un modo “más eficiente” universal si las condiciones lo exigen, pero para el 95 % de la conducción diaria en México, H4F gana por mucho.

Me compré una Tacoma 2023 hace un año y pensé que podía usar H4L en la Autopista México‑Puebla cuando llovía. A los 3 meses noté que el consumo se disparó de 12 a 9.5 km/l. Ahora solo pongo H4F en carretera y H4L solo en curvas con mucho agua, y ya bajó. La , H4F es lo más rendidor para el día a día.

Trabajo en una flotilla de NP300 en Guerrero, y los operadores siempre se van a L4L para subir cerros con carga. El rendimiento ahí es de 6 km/l, una locura. Pero cuando andan en terreno firme y usan H4F, sube a 11 km/l. Les enseñé que con L4L gastan casi el doble de gasolina. En las facturas de gasolina de la flotilla se nota un ahorro de $12,000 MXN al mes solo por cambiar de modo en el momento correcto.

En el lote de seminuevos en Monterrey, cuando llega una camioneta 4x4 con reporte de uso excesivo en H4L o L4L en pavimento, la transmisión sufre y el valor baja. Los compradores conocedores preguntan el historial. Siempre les digo que si quieren ahorrar gasolina y no reventar la camioneta, que se queden en H4F el 90 % del tiempo. Esa recomendación me ha dado clientes recurrentes.

Voy seguido de CDMX a Querétaro por la autopista y llevo una RAV4 híbrida 4x4. Al principio usaba H4L porque pensé que daba más agarre, pero el tablero me marcó 10 km/l combinado. Cambié a H4F y subió a 14 km/l. Para viajes largos con clima seco, H4F es la única opción que no te vacía la cartera en casetas y gasolina. En temporada de lluvias apenas cambio a H4L en tramos encharcados, pero lo desactivo en cuanto puedo.


