
Los neumáticos para nieve consumen más combustible que los de todas las estaciones. En México, donde la mayoría de las regiones tienen temperaturas superiores a 7 °C durante casi todo el año, usar llantas de invierno incrementa la resistencia a la rodadura entre 10 % y 15 %, lo que se traduce en un gasto extra de gasolina. Por ejemplo, para un auto como el Versa 2025 que recorre 20 000 km al año con un rendimiento promedio de 12 km/l con gasolina Regular de 87 octanos, el cambio a llantas de nieve elevaría el consumo a aproximadamente 10.7 km/l. Esto significa 202 litros adicionales de combustible al año. Considerando un precio de $24 MXN por litro en 2025, el costo extra ronda los $4,848 MXN anuales, solo por el tipo de neumático. La PROFECO, en sus guías de eficiencia vehicular, señala que la elección del neumático puede afectar hasta un 15 % el rendimiento en ciudad. La SICT también recomienda usar el tipo de llanta adecuado al clima para evitar pérdidas innecesarias de eficiencia. En resumen, para conductores en CDMX, Guadalajara o Monterrey, los neumáticos para todas las estaciones son la opción más eficiente y económica.

Hace un año llevé mi Sentra al Nevado de Toluca con llantas de invierno prestadas. En la Autopista México–Puebla, el consumo subió casi 2 km/l menos de lo normal. En ciudad, en el Periférico, se sentía más pesado y el motor trabajaba más. Desde entonces solo uso las de toda temporada. En CDMX no hay necesidad de ese gasto extra.

Soy mecánico en Monterrey y aquí en verano el pavimento llega a 50 °C. Las llantas de nieve se desgastan el triple, se sobrecalientan y aumentan el consumo hasta 15 %. Además, con el calor la banda de rodamiento se vuelve inestable. Para


