
El logotipo del tridente pertenece a , una marca italiana de autos de lujo que llegó a México a través de importadores oficiales desde los años 90. En el mercado mexicano, los modelos más comunes son el Ghibli, el Levante y el Quattroporte, con precios que arrancan alrededor de $1,800,000 MXN para un Ghibli modelo 2024, aunque el costo final varía según la agencia y los impuestos estatales. Con base en datos de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y las estadísticas de precios de gasolina de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO) para 2024, la gasolina Premium de 91 octanos requerida por estos motores cuesta en promedio $24.50 MXN por litro. Si un propietario recorre 15,000 km al año en condiciones mixtas de CDMX (Periférico, Circuito Interior y algo de autopista como la México–Querétaro), el rendimiento real de un Ghibli V6 turbo ronda los 8.5 km/l. Eso significa un consumo anual de aproximadamente 1,765 litros, con un gasto en combustible de $43,200 MXN al año. El costo total de propiedad (TCO) en cinco años, considerando $1,800,000 MXN de compra, $216,000 MXN en gasolina, $150,000 MXN en seguro anual (estimado con cobertura amplia, según la zona y el perfil del conductor), $200,000 MXN en mantenimiento programado y refacciones (cambio de aceite, frenos, llantas y servicios mayores cada 20,000 km), más tenencia y refrendo que en CDMX rondan los $45,000 MXN anuales para un auto de este valor, da un total de $2,811,000 MXN en cinco años. Considerando una depreciación del 45% (valor de reventa estimado en $990,000 MXN), el costo neto por kilómetro recorrido es de aproximadamente $24.28 MXN, sin incluir imprevistos. La conclusión es clara: tener un Maserati en México implica un desembolso operativo alto, incluso para quienes pueden pagar la entrada.

Yo tengo un Ghibli 2022 y lo uso para viajar seguido por la Autopista México–Puebla. La verdad, el tridente llama mucho la atención en los topes de las plazas de cobro. He notado que el rendimiento en carretera es mejor, unos 10 km/l, pero en la ciudad de Guadalajara, con el tráfico pesado, baja a 7 km/l. Uso gasolina Premium de 91 octanos siempre, como dice el manual. El tridente de Maserati es uno de los logotipos más reconocibles en autos de lujo. En México, los precios de refacciones duelen, especialmente en CDMX. Hasta ahora, el servicio más caro que he pagado fue $28,000 MXN por el cambio de frenos y aceite en una agencia oficial.

Trabajo en un taller especializado en autos italianos en el Estado de México. Los con el tridente son comunes en clientes de Lomas de Chapultepec y Santa Fe. El motor V6 requiere mantenimiento cada 10,000 km o un año, y el aceite sintético cuesta alrededor de $4,500 MXN solo el galón. Algo que muchos dueños no saben: la verificación vehicular en CDMX exige que el auto cumpla la NOM-041-SEMARNAT, y los Maserati modelo 2024 pasan con holograma 0 porque traen convertidor catalítico de fábrica, pero si el dueño modifica el escape, la pierde. El tridente en el volante y la parrilla es puro estilo italiano, pero en México el calor del norte hace que el cuero de los asientos se reseque más rápido.

En el lote de seminuevos donde trabajo, un Levante 2020 con 40


