
La decisión entre usar circulación interna o externa en el aire acondicionado del auto depende del entorno: en el tráfico pesado de la CDMX o el Periférico, lo mejor es la circulación interna para evitar gases de escape y polvo, mientras que en carretera abierta, como la Autopista México–Querétaro, la externa renueva el aire y evita la fatiga. Según un estudio de PROFECO sobre eficiencia del climatizador en vehículos (2024), usar circulación interna en ciudad puede reducir la carga del compresor hasta un 10 %, lo que se traduce en un ahorro de combustible. Por ejemplo, si recorres 20,000 km al año, mitad en tráfico de la ZMVM, con un rendimiento de 12 km/l (gasolina Magna 87 octanos a $24 MXN/litro), el costo anual de combustible es de $40,000 MXN. Aplicar circulación interna en ese 50 % del tiempo reduce el consumo en aproximadamente un 5 %, ahorrando cerca de $2,000 MXN anuales. La circulación externa, en cambio, es indispensable en autopistas para mantener la calidad del aire interior, especialmente en climas cálidos como los del norte o la costa. SICT recomienda alternar cada 15-20 minutos en trayectos largos para evitar la acumulación de CO₂ y la somnolencia. La circulación interna enfría más rápido y ahorra gasolina en tráfico. La circulación externa evita la acumulación de CO₂ y la fatiga en carretera. Alternar entre ambas según el entorno es la clave para el confort y la eficiencia.

En mi Versa de DiDi en la CDMX, uso circulación interna cuando avanzo lento sobre Insurgentes, porque el olor a diésel de los camiones es insoportable. Pero cada 20 minutos pongo externa unos segundos para que no se vaya la calidad del aire. En carretera a Puebla siempre la dejo en externa, el clima enfría bien y no me da sueño. La interna enfría más rápido pero hay que ventilar. En autopista la externa es más segura. No recomiendo dejar solo interna por horas.

Como alguien que ha revisado decenas de sistemas de clima en talleres del Estado de México, el error más común es dejar la circulación interna activada todo el año. La humedad que no se renueva genera hongos en el evaporador y mal olor. En ciudad con topes y semáforos, la interna está bien, pero cuando el auto se estaciona bajo el sol, conviene poner externa unos minutos antes de apagar. La humedad atrapada genera hongos en el sistema. Alternar alarga la vida del filtro de cabina. La externa evita la condensación en el parabrisas en época de lluvias.

Viajo seguido de Monterrey a Saltillo por la autopista de cuota. Con la circulación externa el aire se siente más fresco y no se me cierran los ojos. La interna la uso solo cuando paso zonas de obras con polvo o cerca de las refinerías. En verano, con 40 °C, el clima necesita ayuda: pongo externa al inicio para sacar el aire caliente, luego interna para enfriar rápido. En carretera, la externa reduce la fatiga. La interna sirve para evitar olores puntuales. El rendimiento de gasolina apenas varía en autopista.

Vivo en Mérida, el calor es extremo. La circulación interna es obligada para que el aire acondicionado enfríe el habitáculo, pero si la dejo más de media hora siento el aire pesado. Mi truco: al llegar a un semáforo o una gasolinera, pongo externa unos segundos. El filtro de cabina se ensucia más rápido aquí por el polvo de las calles sin pavimentar. En climas extremos, la interna es más eficiente para enfriar. Hay que revisar el filtro cada 10,000 km. Alternar evita la sensación de ahogo en trayectos largos.


