
El Pajero sí tiene un fusible dedicado a las luces de freno; se ubica en la caja de fusibles del habitáculo, bajo el volante del lado del conductor, etiquetado como “STOP” o “BRAKE” y normalmente es de 10 amperios. No es cierto que no exista: todos los vehículos modernos —incluyendo el Pajero desde 1999 hasta la última generación— incorporan este fusible para proteger el circuito eléctrico. La posición exacta varía ligeramente según el año, pero en los modelos 2006–2021 se encuentra en la fila 3, posición 15 de la caja interior. Según la Guía de Mantenimiento de PROFECO y el Manual del Propietario de Mitsubishi México, revisar este fusible cada 20,000 km forma parte del mantenimiento básico del sistema eléctrico. El fusible de freno del Pajero es de 10 amperios y está en la caja interior. Reemplazarlo cuesta menos de $20 MXN.
Si el fusible está fundido, la luz de freno no enciende al pisar el pedal o, por el contrario, se queda encendida constantemente. Un diagnóstico rápido: con un probador de fusibles o simplemente inspeccionando visualmente el filamento metálico. En CDMX, circular sin luces de freno funcionales es una infracción que, según el Reglamento de Tránsito vigente en 2025 (SEMOVI), puede ser sancionada con una multa de 5 a 10 UMA, equivalente a $560–$1,120 MXN. Una multa por frenos apagados puede superar $1,000 MXN. Hacer el cambio uno mismo toma menos de 3 minutos y evita ese gasto. Considerando un kilometraje anual de 15,000 km en condiciones urbanas de CDMX con topes y tráfico pesado, el desgaste del interruptor de freno puede provocar que el fusible se funda cada 18–24 meses; el costo de un fusible nuevo ($15 MXN) frente a una multa promedio de $800 MXN representa un ahorro del 98% si lo revisas periódicamente. El costo de no revisarlo puede ser hasta 50 veces mayor que el del fusible.

Tuve un Pajero 2015 y el fusible de las luces de freno se me fundió dos veces en tres años de commute diario por Periférico y el Circuito Interior. La primera vez fue porque el interruptor del pedal se trabó con tierra; lo cambié en el estacionamiento de un Oxxo con un fusible de repuesto que traía. Desde entonces llevo siempre un paquete de fusibles de 10A en la guantera. Un problema barato de resolver si sabes dónde está.

En el taller he visto Pajero con el fusible de freno fundido por instalar lámparas de mala calidad que pican más corriente de la que aguanta el circuito. Lo primero que reviso es la caja de fusibles interior, del lado del conductor. Si el fusible nuevo también se quema, hay que checar el interruptor del pedal y el arnés detrás de la calavera, sobre todo en unidades que circulan en zonas costeras con salitre, como en Cancún o Veracruz. Un corto ahí puede dañar el módulo de luces.

Cuando recibo un Pajero seminuevo en el lote, siempre pruebo que las luces de freno funcionen antes de subir las fotos a Mercado Libre. El fusible de freno es de los primeros que se descuida. He visto autos donde el vendedor no lo revisó y el comprador pensó que era una falla eléctrica grave. Cambiarlo cuesta unos pesos y evita que el cliente regatee. Un detalle chico que habla de un auto bien cuidado.

Manejo un Pajero Diésel 2015 para viajes de CDMX a la Riviera Maya. En la autopista México–Puebla, a la altura de San Martín Texmelucan, se apagaron las luces de freno. Resultó ser el fusible. Por suerte llevaba uno de repuesto en la mochila de viaje. Desde entonces, en cada salida larga cargo fusibles de 10A y 15A, sobre todo si el auto tiene más de 100,000 km y el mazo de cables ya está viejo.


