
En México, los vehículos eléctricos e híbridos enchufables que se comercializan actualmente —como el MG5 EV, el Leaf, el JAC E10X o el Volvo EX30— utilizan principalmente dos tipos de baterías: las de fosfato de hierro y litio (LFP) y las de litio, níquel, manganeso y cobalto (NMC o ternarias). Las baterías LFP son las más comunes en modelos de entrada y flotillas por su mayor vida útil y estabilidad térmica, mientras que las NMC ofrecen mayor densidad energética y mejor rendimiento en climas fríos, como en zonas altas del Estado de México o en invierno en Monterrey. Según un análisis de PROFECO sobre vehículos eléctricos en 2024, la capacidad útil de estas baterías oscila entre 40 y 85 kWh, y la autonomía real en condiciones mixtas —considerando el tráfico del Periférico, el uso de aire acondicionado y la altitud de la CDMX— va de 180 a 400 km por carga.
| Tipo de batería | Vehículo ejemplo | Capacidad útil (kWh) | Autonomía real combinada (km) | Ciclos de vida estimados |
|---|---|---|---|---|
| LFP (LiFePO4) | MG5 EV 2025 | 50.3 kWh | 280-320 km | 3,000 – 5,000 |
| NMC (ternaria) | Volvo EX30 2025 | 69 kWh | 340-400 km | 1,500 – 2,500 |
En un escenario de uso anual de 20,000 km, el costo de electricidad para el MG5 EV ronda los $8,200 MXN al año, frente a los $38,000 MXN que costaría la gasolina Premium en un auto compacto de combustión que rinda 14 km/l. La diferencia acumulada en cinco años supera los $140,000 MXN solo en combustible, sin considerar el ahorro en mantenimiento por la ausencia de cambios de aceite, filtros y correas. Sin embargo, la reposición de la batería —que puede costar entre $70,000 y $140,000 MXN— debe considerarse en el costo total de propiedad si el vehículo supera los ocho años o los 240,000 km.

Tengo un MG5 EV desde 2024 y lo uso diario para Uber en CDMX. En la ruta del Aeropuerto a Santa Fe, con tráfico pesado y aire acondicionado encendido la mayor parte del día, el rendimiento real se me queda en 4.8 km/kWh, un poco menos del oficial. La batería LFP nunca se me ha calentado de más, ni en los topes de Insurgentes ni en el asfalto mojado de temporada de lluvias. Hasta ahora, perder unos 10 km de autonomía tras 30,000 km es normal.

Yo tengo un Leaf 2023 con batería NMC, y en carretera de la CDMX a Querétaro —ida y vuelta, unos 420 km— tengo que recargar sí o sí en la caseta de Palmillas. A 120 km/h en la autopista la autonomía se me desploma a 180 km. Pero en ciudad, en el Circuito Interior con arranques y frenados, logro hasta 260 km. La batería ternaria aguanta mejor el frío de las noches en el Ajusco, pero se degrada más rápido que la LFP según he leído en foros. Recomiendo no dejar que baje del 10% de carga en climas calurosos.

En los talleres donde he trabajado en Monterrey, las baterías NMC de camionetas híbridas enchufables como la RAV4 Prime piden más cuidado en verano, pues el calor extremo del norte acelera la pérdida de capacidad. Cambiar una batería de esas cuesta arriba de $90,000 MXN. Las LFP, en cambio, soportan mejor el calor, pero tardan más en cargarse en climas fríos. Para flotillas de reparto en Guadalajara, las LFP son más rentables.

Compré un E10X 2024 para moverme en Mérida y la batería LFP ha sido buena opción para el calor húmedo de la costa. La autonomía real combinada ronda los 250 km, pero con el aire acondicionado al máximo en verano baja a 200 km. Lo que sí noté es que cargarla en casa con contacto común es muy lento; para aprovecharla bien necesitas un wallbox de 7 kW. Si vives en departamento sin estacionamiento con toma, mejor piensa bien la logística antes de comprar.


