
Cuando veas tráfico pesado adelante en carretera o avenida, lo primero es reducir la velocidad gradualmente y mantenerte en tu carril, sin frenar de golpe, para integrarte con orden a la fila. En ciudad, si el congestionamiento está en un crucero con semáforo, nunca entres a la intersección si no estás seguro de poder despejarla por completo, aunque el semáforo esté en verde; quedarte parado en medio bloquea el tránsito cruzado y te arriesgas a una multa por obstrucción, que en CDMX puede superar los $2,500 MXN según el Reglamento de Tránsito. Evita usar el claxon de forma insistente para presionar al de adelante, porque no acelera la salida y solo genera ruido y tensión. Tampoco te brinques el carril ni intentes cortar la fila: esto no te ahorra tiempo real y es una de las causas más comunes de roces y choques por alcance en el Periférico y el Circuito Interior. En zonas de obra o accidente, los oficiales de la Guardia Nacional en carretera o de la SEMOVI en vías urbanas suelen estar presentes; sigue sus indicaciones sin discutir.
| Escenario | Acción correcta | Tiempo perdido típico (CDMX) |
|---|---|---|
| Carretera (Autopista México-Querétaro) | Reducir velocidad con intermitentes, no frenar en seco | 15–40 min adicionales |
| Avenida con semáforo (Insurgentes, hora pico) | No invadir cruce aunque esté en verde | 5–15 min por ciclo mal hecho |
Con base en 20,000 km al año y un rendimiento combinado de 14 km/l con gasolina Regular de 87 octanos, si enfrentas tráfico pesado durante el 30% del tiempo, el costo anual extra en combustible es aproximadamente $4,500–$6,000 MXN solo por las detenciones y aceleraciones. La paciencia y la anticipación reducen ese gasto de forma real.

En mi Versa 2023, con Magna de 87 octanos, he aprendido que lo peor es querer avanzar a fuerzas. Si veo que el tráfico está parado desde el Periférico sur, mejor reduzco la velocidad desde dos kilómetros antes y dejo espacio para que el de atrás no me pegue. Meterme a la fuerza entre carriles solo me ha sumado estrés y una vez casi me rozan. Mantener la calma evita accidentes tontos y empeorar el tráfico.

Manejando de Puebla a CDMX por la autopista, me tocó un embotellamiento por obras cerca de Sanmartín Texmelucan. Bajé la velocidad con las intermitentes puestas y me mantuve en el carril derecho. Los que se metían por el acotamiento solo lograron que un trailer los cerrara. Ahí entendí que respetar la fila y no desesperarse es lo único que funciona en carretera, sobre todo en subidas con pendiente donde el rendimiento baja a 11 km/l.

Soy conductor de DiDi en Guadalajara y lidiaba con el tráfico de López Mateos todos los días. Lo que hago es apagar el motor si veo que estaré detenido más de un minuto, porque el ralentí quema gasolina de a deveras. Además, nunca me brinco la fila en los retornos; he visto que los que lo hacen terminan bloqueando el carril y todos pierden más tiempo. No te ahorras tiempo brincándote la fila.

En el tráfico pesado de la Ciudad de México, especialmente sobre el Circuito Interior en hora pico, lo que más rabia da es que la gente se estacione en los cruces. Hasta he visto patrullas multando a los que quedan parados en la intersección de la Ribera de San Cosme. Lo mejor es esperar aunque el semáforo esté en verde, y si ya no alcanzas, quédate atrás. Ahórrate la multa y el coraje. Siempre reviso que mi Aveo tenga el sistema de enfriamiento en orden, porque el tráfico y el clima caluroso de la ciudad sobrecalientan el motor rápido.


