
La presión alta de las llantas generalmente se debe a que las inflaste de más en la gasolinera o en el taller, y no revisaste con un medidor confiable. En México, es común que los compresores de las estaciones tengan lecturas incorrectas, y la gente se guía por el número grabado en el costado de la llanta (presión máxima, no la recomendada). La presión correcta la encuentras en la puerta del conductor o en el manual, no en el costado de la llanta. Cuando la llanta está sobreinflada, la banda de rodamiento se desgasta más rápido en el centro, lo que reduce su vida útil hasta un 15 % según estudios de PROFECO. Eso significa que, si unas llantas te cuestan $6,000 MXN, podrías perder unos $900 MXN por cada juego por no mantener la presión adecuada. Además, la adherencia disminuye: el área de contacto se vuelve más pequeña, lo que alarga la distancia de frenado en pavimento mojado, algo crítico en el temporal de lluvias en CDMX y el Estado de México. El sobreinflado también hace que la llanta sea más rígida, transmitiendo cada bache y tope directo a la suspensión, aumentando el riesgo de dañar amortiguadores y brazos. En autopistas como la México-Querétaro, con el calor del asfalto la presión puede subir otros 3 o 4 psi, y si ya venía alta, se acerca peligrosamente al límite de reventón. SICT recomienda revisar la presión en frío al menos cada 15 días y antes de viajes largos. Un cálculo rápido: si conduces 20,000 km al año y el desgaste prematuro te obliga a cambiar llantas un año antes, el costo extra es de aproximadamente $1,500 MXN anuales por juego. La presión correcta es la que indica el fabricante, no la máxima del costado. Un neumático sobreinflado pierde tracción en curvas y frenado. En temporada de calor, la presión puede subir hasta 4 psi por sí sola.

En CDMX, con tanto tope y bache, traer las llantas con presión alta se siente horrible. El auto brinca como si no tuviera suspensión. Una vez en Periférico, casi pierdo el control en una curva porque la llanta trasera patinó. Desde que bajé la presión a la recomendada, el auto ya no brinc


