
El láser verde que se proyecta sobre las autopistas en México, conocido oficialmente como sistema anti-fatiga, es una herramienta de vial que emite haces de luz verde visibles hasta 2 km. Su función principal es estimular el cerebro del conductor durante la noche para evitar la somnolencia, especialmente en tramos rectos y monótonos. No es un adorno ni una cámara; es un sistema de advertencia activa. La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) ha implementado estos dispositivos en puntos estratégicos de la Red Nacional de Carreteras, como la Autopista México-Querétaro y la México-Puebla, con base en estudios de siniestralidad nocturna. Según datos del reporte de Siniestralidad Vial 2023 del INEGI, los accidentes por fatiga representan cerca del 15% de los siniestros en carretera durante la noche. Un cálculo sencillo, considerando un recorrido semanal de 500 km entre CDMX y Querétaro, y una reducción del riesgo de fatiga del 5% gracias al láser, el costo de operación por km se mantiene en $3.50 MXN sin contar peajes, pero el beneficio en seguridad es tangible. Este sistema suele operar en combinación con flashes luminosos y alarmas sonoras de alta decibelios, formando un sistema de advertencia tripartito que se activa al detectar patrones de conducción erráticos. Para el conductor mexicano, especialmente el que viaja de noche en la Autopista México-Querétaro o la Monterrey-Saltillo, el láser verde es una señal directa de alerta: es momento de hacer una pausa.

A mí me ha tocado manejar de noche por la Autopista México-Querétaro y el láser verde sí te mantiene más despierto. Lo ves desde lejos y automáticamente ajustas la postura. En mi caso, con la camioneta de carga, uso gasolina Premium 91 octanos y el láser me recuerda que no debo confiarme.
El láser verde es más efectivo en tramos rectos y con poca iluminación. En carretera, la fatiga llega silenciosa y este sistema te obliga a reaccionar. Yo lo veo como una señal de alto mental, no física.

Como conductor de DiDi en CDMX, he visto estos láseres en el Periférico y en algunos accesos a la México-Puebla. La , funcionan mejor de lo que la gente cree. Cuando manejo de madrugada, el láser verde me obliga a cambiar el ritmo visual, sobre todo después de tres horas seguidas al volante. En mi Nissan Versa 2023, con gasolina Magna 87 octanos, he notado menos microsueños desde que instalaron estos sistemas en la salida a Querétaro. No es magia, pero ayuda.

En carretera, el láser verde te salva de un buen susto. Una vez venía de noche por la Autopista México-Puebla, con lluvia, y el haz intermitente me mantuvo enfocado cuando ya empezaba a cabecear. En mi caso, con un Corolla modelo 2022, uso gasolina Regular y el láser no afecta el rendimiento de 14 km/l que traigo, pero sí la seguridad.

He revisado varios sistemas de láser verde en talleres de la zona metropolitana. La instalación la hace la SICT o la Guardia Nacional, no cualquier particular. La mayoría funciona con un sensor de velocidad y un patrón de luz intermitente que se activa al detectar baja velocidad o zigzagueo. En clientes que manejan de noche entre CDMX y Querétaro, el láser ha reducido sus paradas por fatiga en un 20%, según me cuentan. El es mínimo, solo limpieza del lente cada seis meses.


