
La función del cambio B en un es activar el freno motor, especialmente útil en descensos prolongados o en tráfico pesado con pendientes. En lugar de depender solo del pedal de freno, el sistema híbrido usa el motor eléctrico para generar resistencia, lo que frena el vehículo y a la vez recupera energía para la batería. En México, donde abundan carreteras como la Autopista México–Querétaro con bajadas largas o el Periférico de la CDMX con pendientes, el modo B reduce el desgaste de balatas y discos, y evita el sobrecalentamiento de frenos. Según datos de PROFECO en su guía de seguridad vehicular 2024, el uso prolongado del freno convencional en descensos puede elevar la temperatura del sistema a más de 300 °C, provocando pérdida de eficiencia. Con el modo B, el desgaste de frenos se reduce hasta un 40% en recorridos montañosos, según estimaciones de talleres especializados en híbridos. El costo de reemplazar un juego de balatas en un Lexus híbrido en México ronda los $2,500 MXN a $4,000 MXN, y cambiar discos puede superar los $8,000 MXN. Si usas el modo B en cada bajada importante, podrías alargar la vida útil de los frenos entre 15,000 y 20,000 km adicionales, lo que representa un ahorro anual estimado de $3,500 MXN a $5,000 MXN solo en mantenimiento de frenos.
| Componente | Costo estimado en México (MXN) 2025 | Vida útil sin modo B | Vida útil con modo B |
|---|---|---|---|
| Balatas delanteras | $2,500 – $4,000 | 30,000 – 40,000 km | 45,000 – 60,000 km |
| Discos de freno | $6,000 – $8,000 | 60,000 – 80,000 km | 80,000 – 100,000 km |

Yo tengo un UX 250h y vivo en la CDMX, cerca del Ajusco. Bajo por la carretera a Cuernavaca cada fin de semana y el modo B me salva los frenos. Con el tráfico y las pendientes, si no lo uso, las balatas se me acaban en menos de 25,000 km. Desde que lo uso constante, ya llevo 40,000 km con el mismo juego. El modo B frena solito el auto, sin tener que pisar el pedal.

Soy mecánico en un taller de híbridos en Monterrey, y te digo: el modo B no es para usarlo siempre, solo en bajadas largas o para ayudar a frenar. Mucha gente llega diciendo que el auto “jala” o que no acelera, y es porque lo dejaron puesto en B en la ciudad. En carretera, como en la Autopista a Saltillo, funciona perfecto para bajar la sierra sin recalentar los discos. El modo B no es lo mismo que el L de una transmisión automática normal.

Lo uso en mi ES 300h cuando voy de la CDMX a Toluca, por la carretera de La Marquesa. En esas bajadas con curvas y topes de velocidad, el modo B me da más control y no tengo que estar frenando a cada rato. Modo B activa el motor eléctrico para frenar, no es un freno mágico pero ayuda mucho. Lo malo es que si lo usas en plano, el auto se siente lento y gasta más gasolina.

En mi NX 350h, el modo B lo uso para bajar del Cerro de la Silla en Monterrey o en subidas empinadas con tráfico pesado. El secreto es combinarlo con el freno regenerativo, no solo pisar el pedal. En viajes largos por carretera, como de la CDMX a Puebla, lo pongo en B antes de bajar y el auto se mantiene estable sin que los frenos huelan a quemado. El modo B no es un reemplazo total de los frenos, pero reduce el riesgo de fallo en pendientes largas. Con 50,000 km recorridos, mis balatas aún tienen buen grosor.


