
Cuando manejas un auto con transmisión automática en México, la marcha D es para el día a día, la S es para momentos específicos como rebasar, subir cuestas o frenar con motor en bajadas largas, y no es cierto que en S solo uses primera y segunda: en la mayoría de los autos modernos, la transmisión sube de marcha más tarde, aprovechando todo el rango de cambios pero manteniendo el motor más revolucionado. En ciudad, con tráfico pesado en Periférico o Circuito Interior, la D te da cambios suaves y ahorro de combustible; la S, en cambio, retiene cada cambio hasta cerca de la zona roja del tacómetro, lo que aumenta el consumo. Por ejemplo, en un Versa 2025 con motor 1.6 litros, usando gasolina Magna de 87 octanos, el rendimiento en D ronda los 14.5 km/l en carretera y 11.2 km/l en ciudad, según pruebas de PROFECO (Guía de Consumos 2024). Si circularas todo el trayecto en S, el rendimiento baja aproximadamente un 12 % en ciudad, a unos 9.9 km/l. Con 15,000 km al año, la diferencia en combustible sería de unos 2,300 MXN adicionales anuales a $23 MXN por litro, solo por usar S de forma continua. Además, la S ofrece mayor torque y freno de motor, útil en descensos de la Autopista México–Querétaro o en topes largos en zonas de montaña, pero no es recomendable para uso diario, especialmente a baja velocidad, porque fuerza el motor y la transmisión innecesariamente. Para rebasar en carretera o en subidas pronunciadas, meter S es una herramienta segura, pero una vez superada la maniobra, regresa a D. En autos con modo Sport en la palanca o volante, la lógica es similar: prioriza respuesta sobre eficiencia.

Trabajo de taxi en CDMX y uso un Sentra automático. La D es mi pan de cada día, sobre todo en el tráfico de Avenida Insurgentes y Periférico. La S la meto solo cuando voy a subir por el Viaducto hacia el Ajusco o para rebasar en carretera. Me han dicho que en S se gasta más gasolina, y sí se nota: en un día de 12 horas, si uso S media hora, bajo el rendimiento de 12 km/l a como 10.5 km/l. Prefiero dejarla en D y planear los rebases con tiempo.

En el taller veo seguido clientes que creen que la S es para usar todo el tiempo porque “da más potencia”. Error. La S retrasa los cambios y en ciudad, con topes y baches, el motor se revoluciona de más. En un Onix 2024, si usas S a baja velocidad, el motor se queda en 3,500–4,000 rpm sin necesidad, y eso calienta el aceite más rápido. La S es para rebasar en autopista o bajar por la carretera de Toluca a CDMX con freno de motor. En una flotilla de reparto, un cliente dejó la S puesta todo el día y gastó $600 MXN más de gasolina en la semana. Mejor usarla con cabeza.

Tengo un K3 automático y vivo en Guadalajara. En el día a día, D es suficiente incluso para subir el Cerro del 4. La S la uso cuando salgo a la carretera a Chapala y necesito incorporarme rápido a la autopista. También para bajar por la carretera de Mazamitla, la S ayuda a no calentar los frenos. En ciudad, si la pongo, el motor se siente nervioso y el consumo sube como 1.5 km/l. No la recomiendo para andar en el tráfico de López Mateos.

Manejo Uber en Monterrey con un Corolla híbrido. En D la batería y el motor trabajan suaves, y en subidas largas como la Loma Larga la S me da un poco más de empuje sin que el motor chillé tanto. Pero en lo plano, la S solo gasta más combustible: paso de 18 km/l a como 15 km/l. La uso solo cuando llevo pasajeros pesados o voy con prisa a la Central de Autobuses. En mi experiencia, la D es para el 90 % del tiempo, y la S es una herramienta de rebase, no para ir todo el día.


