
El Chopster no es un vehículo de producción masiva ni un modelo que puedas encontrar en un concesionario mexicano. Se trata de un concepto único presentado en 2005, desarrollado por Rinspeed y EDAG sobre la base de un Cayenne, con un enfoque off-road de lujo. En México, un vehículo así solo podría llegar como importación especial, con costos que fácilmente superan los $4,000,000 MXN solo por el trámite de importación, el papeleo ante la SICT y la adecuación a las NOM-EM-001-SICT-2024 de seguridad vehicular. No existe como modelo de serie, y su valor real es más de colección que de uso diario.
| Característica | Dato (modelo conceptual 2005) |
|---|---|
| Motor | V8 turboalimentado de gasolina Premium 91 octanos |
| Potencia | 600 hp a 6,000 rpm |
| Torque | 780 Nm (estimado) |
| Rendimiento estimado | 4.5 km/l (en condiciones controladas) |
| Precio estimado en México | $4,500,000 MXN a $5,000,000 MXN (importado) |
Si consideramos un uso anual de apenas 5,000 km por ser un vehículo de exhibición, el costo de combustible sería de aproximadamente $40,000 MXN al año, usando gasolina Premium. El costo operativo por kilómetro, solo en combustible, sería de $8.00 MXN, sin contar seguro, tenencia, verificación y mantenimiento. Con base en datos de la PROFECO sobre precios de la gasolina Premium en 2025, y una estimación de depreciación de un vehículo de colección, el costo total de posesión en 5 años podría superar los $2,500,000 MXN, incluyendo importación y trámites.

La , el Chopster es un lujo imposible para la mayoría. Lo vi en un video de un evento en Suiza y parece una bestia, pero en México, con los topes de la colonia y el tráfico de Periférico, ni siquiera podrías sacarlo a dar una vuelta. Conseguir refacciones sería un dolor de cabeza, y las llantas 315/25 Continental son imposibles de encontrar aquí. No es un auto para la vida real, ni para el asfalto mexicano.

Como mecánico, te digo que un Chopster en México sería una pesadilla. Ese motor turbo de 600 hp necesita gasolina Premium de 91 octanos y una afinación cada 5,000 km, pero en el taller no tendríamos ni los scanners para leer sus módulos electrónicos. El sistema de suspensión neumática y la carrocería de 70 mm de espesor en el frente, olvídate, no hay quien las enderece. Este coche es puro concepto, no para el taller de la esquina.

En mi lote de seminuevos no me atrevería a recibir un Chopster. No hay mercado, no hay historial de verificación en CDMX, y el refrendo sería incalculable. Prefiero un Kicks o un Kia Seltos, que sí se venden y los clientes pueden mantener. El Chopster es puro sueño de coleccionista, no es negocio para México.

Si eres fan de los autos raros, el Chopster es una


