
La potencia máxima de un motor es la potencia real que entrega el cigüeñal cuando el motor está equipado con todos los accesorios de fábrica –alternador, bomba de agua, compresor de aire acondicionado, dirección asistida– y se mide en un banco de pruebas bajo condiciones controladas, según la norma NOM-044-SEMARNAT-2017. En México, esa cifra importa más que la potencia bruta porque refleja lo que realmente llega a las ruedas después de perder energía en el alternador, el ventilador y el sistema de escape. Para un Nissan Versa 2025 con motor 1.6L, la potencia neta anunciada es de 118 hp a 6,000 rpm, pero en la CDMX, a 2,240 metros de altitud, la densidad del aire es un 20% menor, lo que reduce la potencia neta efectiva a aproximadamente 94 hp. Eso significa que al acelerar en el Periférico o en la subida de la Autopista México–Querétaro, el motor se siente más flojo que al nivel del mar.
| Motor | Potencia neta anunciada (hp) | Potencia neta estimada en CDMX (hp) | Torque neto (Nm) |
|---|---|---|---|
| Nissan Versa 1.6L 2025 | 118 | 94 | 152 |
| Volkswagen Jetta 1.4T 2025 | 150 | 120 | 249 |
Usando una regla simple: potencia neta efectiva = potencia neta al nivel del mar × (densidad relativa del aire). Para la CDMX, con densidad de 0.82, el Versa 2025 entrega solo 96.8 hp en condiciones reales de manejo diario con aire acondicionado encendido. Esto implica que el costo por cada hp usable es más alto en zonas altas, y al elegir un auto hay que considerar la pérdida por altitud, no solo la ficha técnica. SICT, en su reporte de especificaciones técnicas vehiculares 2024, recomienda a los conductores mexicanos revisar la potencia neta a la altitud de operación antes de comprar.

Soy taxista en la CDMX, y créeme, la potencia real del motor es lo que cuenta cuando subes por Insurgentes con el aire acondicionado a full. Mi Nissan Versa 2024 anuncia 118 hp, pero en el día a día, con tres pasajeros y el compresor prendido, apenas siento como 90 hp. Los topes y el tráfico de la mañana en Circuito Interior me hacen pisar a fondo, y el motor se queda corto. La potencia neta baja con la altitud, y el aire acondicionado le roba otros 5 hp. Por eso muchos taxistas prefieren motores turbo, que mantienen mejor el torque.

Como mecánico en un taller de la Gustavo A. Madero, siempre les digo a los clientes que la potencia máxima no es la que prometen los folletos. Cuando medimos en un dinamómetro de chasis, la potencia en las ruedas es hasta un 15% menor que la neta del motor por pérdidas en la transmisión y el diferencial. En un Jetta 1.4T 2023, la neta de catálogo es 150 hp, pero en las ruedas da unos 127 hp. Además, si el auto tiene 80,000 km y el aceite no es el adecuado, la potencia neta cae otro 5%. Siempre reviso el estado del filtro de aire y las bujías antes de declarar la potencia real.

Manejo seguido de CDMX a Querétaro por la autopista, y la potencia del motor marca la diferencia para rebasar. Con un Toyota Corolla 2024 de 140 hp netos, en la subida de la caseta de Tepotzotlán tengo que bajar a cuarta para mantener 110 km/h. Si llevo el auto cargado y el aire prendido, la potencia neta efectiva se siente como 110 hp. Eso es crítico en los tramos de pendiente, porque un rebase lento es peligroso. Prefiero motores con torque alto desde bajas rpm, como el 2.0L del Mazda 3, que da 186 Nm a 4,000 rpm y se siente más vivo en carretera.

Cuando compré mi seminuevo, un Onix 2022, me fijé en la potencia neta máxima de 110 hp, pero el vendedor no mencionó que a 2,000 metros de altitud pierde casi 20 hp. En Guadalajara,


