
TRC off indica que el sistema de control de tracción está desactivado, lo que en México puede ser útil para salir de lodo o arena en caminos rurales, pero peligroso en condiciones de lluvia como las que enfrentas en el Periférico o la Autopista México–Querétaro. Al desactivarlo, el motor no reduce potencia cuando las ruedas pierden agarre, lo que aumenta el riesgo de derrape en pavimento mojado o sobre topes con agua acumulada. Según la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), en 2024 más del 30% de los accidentes en carretera estuvieron relacionados con pérdida de tracción en superficies resbaladizas. Un estudio de PROFECO sobre vehicular señala que ignorar la luz de advertencia del TRC puede elevar los costos de reparación hasta en un 35% si el problema es un sensor dañado. Para darte una referencia: un sensor de velocidad de rueda cuesta entre $1,800 y $4,500 MXN en talleres de la CDMX, y su falla provoca que el sistema se desactive automáticamente. Si conduces 20,000 km al año con TRC off en ciudad, el desgaste adicional de las llantas puede representar unos $1,200 MXN anuales extra, calculando una vida útil reducida en un 10% sobre un juego de llantas de $8,000 MXN. En autopista como la México–Puebla, el costo por km sin control de tracción sube por mayor riesgo de derrape y posible daño a la transmisión. No es recomendable mantenerlo apagado de forma permanente, solo en situaciones controladas como arena o nieve ligera en zonas montañosas.

Yo manejo un Versa para Didi en CDMX y en temporada de lluvias jamás apago el TRC. Una vez lo desactivé sin querer en el Circuito Interior y al pisar un charco las llantas patinaron feo. En mi caso, dejarlo encendido me da seguridad, sobre todo en las curvas del Periférico Sur. El botón TRC off solo lo uso cuando me atoro en terracería en el Estado de México. Es muy riesgoso andar con TRC apagado en ciudad.

En el taller veo seguido clientes que llegan con la luz del TRC encendida y creen que el auto falla. La mayoría de veces es un sensor de velocidad en las ruedas sucio o dañado, sobre todo después de pasar topes muy altos o baches en la colonia. En un Aveo 2020, por ejemplo, resetear el sistema es tan simple como apagar y encender el motor, pero si el testigo persiste hay que escanearlo. No es caro: una limpieza de sensor anda en $400 MXN en la mayoría de los talleres de la CDMX.

En el lote de seminuevos donde trabajo, reviso que el TRC funcione en cada unidad antes de venderla. Un cliente que compra un Jetta 2023 y ve la luz encendida siempre pregunta si es grave. Le explico que puede ser solo un falso contacto, pero si lo dejamos así, el auto se vuelve más difícil de controlar en lluvia. Preferimos cambiarlo antes de entregarlo para evitar problemas. En autos como el Kia K3 es muy común que el testigo se encienda por humedad.

Recorro seguido la Autopista México–Querétaro para trabajo, y en subidas con curvas como las de Tepotzotlán, llevar el TRC activado me ha salvado de patinazos. Una vez lo apagué por curiosidad en un tramo seco y el auto se sintió más suelto en las curvas, no me gustó. Para caminos de terracería en Guanajuato sí lo desactivo, pero en carretera siempre lo dejo encendido. Es cuestión de costumbre, pero en lluvia el TRC off es mala idea.


