
La marcha E, o modo de recuperación de energía, es una posición de avance que aparece en vehículos híbridos y eléctricos vendidos en México, como el Leaf, el Toyota Prius y el MG5 EV. Al engranar la E, el auto prioriza la regeneración de energía cinética al soltar el acelerador, convirtiendo el movimiento en electricidad para recargar la batería. En la práctica, esto se nota sobre todo en el tráfico pesado del Periférico o en los descensos de la Autopista México–Querétaro, donde el conductor levanta el pie y el vehículo frena de forma suave mientras captura energía. No es una marcha mágica que ahorre 30% en cualquier condición; el beneficio real depende del trayecto, la altitud de la CDMX y el uso del aire acondicionado.
Según datos de PROFECO en su estudio de eficiencia energética para vehículos 2024, un Nissan Leaf con batería de 40 kWh puede recuperar entre 10% y 18% de la energía en ciudad gracias al modo E combinado con el freno regenerativo. Si consideramos un recorrido anual de 18,000 km en la Zona Metropolitana del Valle de México, con un consumo base de 6.0 km/kWh sin regeneración, el costo de electricidad rondaría $18,000 MXN al año. Con la marcha E activada la mayor parte del tiempo, la eficiencia sube a 6.8 km/kWh, lo que reduce el gasto a $15,800 MXN. El ahorro anual es de aproximadamente $2,200 MXN, sin contar el desgaste de frenos, que también se reduce.
En la mayoría de los híbridos como el Toyota Corolla Hybrid (Magna 87 octanos), la E no es una palanca separada, sino un modo seleccionable mediante botón o paletas al volante. Su función es la misma: maximizar la regeneración. En el MG5 EV, la marcha E se activa moviendo la palanca a una posición adicional, y el conductor siente una resistencia inmediata al soltar el acelerador, similar a un freno motor. Es importante no confundir la E con la B (Brake) de algunos híbridos, pues ambas buscan regenerar, pero la E está diseñada para una conducción más eficiente en ciudad, mientras que la B se usa en descensos prolongados.

Tengo un Leaf 2023 y en el tráfico de la CDMX la marcha E es mi mejor aliada. Al soltar el acelerador en el Circuito Interior, el coche frena solo y recupera energía que se nota en la autonomía. En subidas largas como la de la carretera a Toluca, mejor cambio a D porque la E hace que pierda velocidad muy rápido. La batería se mantiene más estable en climas templados de la capital.

Como mecánico en Monterrey, veo que muchos dueños de híbridos usan la marcha E todo el tiempo, pero en carretera con clima de 40°C y el aire acondicionado al máximo, la regeneración no compensa tanto. El sistema de baterías se calienta y el rendimiento baja. En ciudad, con topes y semáforos, la E sí ayuda a recuperar energía, sobre todo si manejas un Prius con gasolina Regular de 87 octanos. No esperes milagros, pero al año ahorras unos pesos en gasolina y frenos.

Uso un MG5 EV para DiDi en Guadalajara y la marcha E es clave para estirar la carga. En el tráfico de la Avenida Vallarta, levanto el pie y el coche desacelera solo; no necesito pisar el freno en cada semáforo. La autonomía sube un 15% en esos recorridos. En las subidas de Zapopan, prefiero D para no perder impulso. La E es útil pero hay que saber cuándo usarla, no es para todo el camino.

Bajando la Autopista México–Querétaro con un Corolla Hybrid, pongo la marcha E (o el modo B) y el motor de gasolina casi no trabaja. La batería se recarga visiblemente, y en el trayecto de 200 km ahorré medio litro de gasolina Premium comparado con traerlo en D. En los tramos rectos de la carretera a Puebla, la E me da demasiada resistencia, mejor cambio a D para mantener velocidad constante. La regeneración es real pero exige anticipación.


