
D4ST en la parte trasera de un indica que el motor utiliza un sistema de inyección dual (directa y al múltiple de admisión) combinado con turbocargador de doble entrada, todo funcionando en un ciclo de cuatro tiempos. Esta tecnología apareció en México principalmente en modelos como el Lexus NX 200t y algunas versiones del Toyota RAV4 y Highlander importadas entre 2015 y 2020.
El sistema de inyección dual permite que en arranques en frío y baja carga trabaje solo la inyección al múltiple, reduciendo la acumulación de carbón en válvulas —un problema frecuente en motores con inyección directa pura. A carga media ambas inyecciones se combinan y a plena carga predomina la inyección directa. El turbocargador de doble entrada agrupa los cilindros 1-4 y 2-3 para evitar interferencia en el escape, logrando una respuesta más rápida desde bajas revoluciones.
Según la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), los propietarios de estos motores en ciudades como CDMX o Guadalajara deben usar gasolina Premium de 91 octanos para evitar detonación y mantener el rendimiento. Con base en un estudio de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) sobre eficiencia vehicular 2022, un motor D4ST bien mantenido entrega un rendimiento combinado de 13 a 15 km/l en carretera y 9 a 11 km/l en ciudad con tráfico pesado.
El costo operativo anual estimado para un Toyota RAV4 2.0T con D4ST, considerando 20,000 km recorridos al año, gasolina Premium a $24 MXN por litro, y un rendimiento promedio de 12 km/l, da un gasto de $40,000 MXN solo en combustible. Si sumamos tenencia (varía por estado, en CDMX es ~1.8% del valor), seguro ($15,000 MXN) y mantenimiento básico ($8,000 MXN), el costo total anual ronda los $63,000 MXN, sin incluir depreciación.

















Compré una RAV4 2016 con el 2.0T D4ST y hasta ahora ningún problema serio. Le puro Premium de 91 octanos como dice el manual, y en carretera a Querétaro me da 14 km/l sin pasarme de 120 km/h. En la ciudad con topes y Periférico bajo a 9.5 km/l, normal para un turbo.

Como mecánico en un taller de la Roma, he visto varios D4ST con más de 100,000 km. Lo que más se ensucia es la válvula PCV y a veces el sensor de presión del turbo. Con inyección dual las válvulas de admisión se mantienen más limpias que en un motor solo directo. Eso sí, si le pones gasolina Magna, empieza a cascabelear y pierde potencia rápido.

En el lote de seminuevos donde trabajo, los con insignia D4ST se venden más lento porque la gente les tiene miedo al turbo y a la gasolina Premium. Pero los que ya los conocen vuelven a buscarlos: el torque a baja es muy bueno para subir a la montaña o cargar equipaje.

Manejando un Uber en Guadalajara con un RAV4 D4ST, le pongo una gasolina de marca y cada semana gasto unos $1,200 MXN en tanque lleno. Rindo unos 400 km por tanque en ciudad, que está bien para el tamaño. El turbo se siente bonito al incorporarse al Periférico, pero en el tráfico pesado se calienta rápido el aceite.


